Un hombre de 40 años resultó gravemente herido en un ataque con arma blanca en el norte de Belfast. Un ciudadano sudanés fue acusado de intento de homicidio, y la policía desplegó vehículos blindados ante disturbios en la ciudad.
Belfast fue escenario de protestas y disturbios luego de que un ataque con cuchillo ocurrido el lunes por la noche dejara a un hombre gravemente herido. La policía declaró un incidente crítico y desplegó unidades blindadas para contener a manifestantes que incendiaron vehículos en distintos puntos de la ciudad.
El sospechoso, un ciudadano sudanés de 30 años, fue acusado este martes de intento de homicidio, tenencia de un arma blanca en la vía pública y amenazas de muerte. Deberá comparecer el miércoles ante el Tribunal de Magistrados de Belfast, según informaron las autoridades.
El ataque no es investigado como un hecho terrorista. El primer ministro británico, Keir Starmer, calificó la agresión como “repugnante”. Las imágenes del ataque circularon en redes sociales y aumentaron la tensión en un contexto marcado por el debate migratorio en Reino Unido.
La policía informó que la víctima, un hombre de unos 40 años, permanece internada en estado grave, con heridas en los ojos y cortes en el rostro y la espalda. En el lugar fue hallado un cuchillo de cocina. Vecinos intervinieron para frenar al atacante antes de la llegada de los agentes, lo que según las autoridades permitió salvarle la vida.
El jefe adjunto de la Policía de Irlanda del Norte, Ryan Henderson, declaró el episodio como un “incidente crítico” y pidió calma a la población. “Entiendo que el intento de homicidio de anoche pueda generar distintas emociones, desde miedo hasta enojo”, sostuvo. “Hago un llamado a la calma y a la seguridad de todas nuestras comunidades”, agregó.
Grupos de jóvenes encapuchados se concentraron en varios sectores de Belfast. Algunos manifestantes incendiaron vehículos, incluido un colectivo en el este de la ciudad. Medios británicos reportaron ataques contra viviendas, con puertas derribadas y ventanas rotas. También se registraron incidentes menores en Londres, donde un grupo bloqueó Parliament Square.
Según la información oficial, el sospechoso vivía en la zona y había recibido permiso para permanecer en Reino Unido en septiembre de 2023, tras solicitar asilo. Antes de llegar a Belfast, en febrero de 2023, había viajado en micro desde Dublín, ciudad a la que arribó desde París. El jefe de la Policía de Irlanda del Norte, Jon Boutcher, aseguró que el acusado no figuraba en bases de datos de seguridad nacional y no era conocido previamente por la fuerza local.
Los principales dirigentes políticos de Irlanda del Norte condenaron el ataque, al que calificaron como “horrífico”, y reclamaron evitar nuevos disturbios. Advirtieron que la violencia solo provoca más daño dentro de las propias comunidades.
El episodio se produjo en medio de un clima de creciente tensión en Reino Unido por la política migratoria y el sistema de asilo. Partidos populistas y grupos antiinmigración intensificaron sus críticas al Gobierno. Irlanda del Norte ya había registrado disturbios antiinmigración el año pasado, tras una denuncia por abuso sexual. Las autoridades buscan contener una nueva escalada mientras avanza la investigación judicial.
