La Iglesia católica conmemora este lunes 15 de junio a santa Benilde de Córdoba, mártir, junto a otros santos y beatos. Se detalla el proceso de canonización y datos sobre el catolicismo en el mundo.
El santoral de este lunes 15 de junio recuerda a santa Benilde de Córdoba, quien, según la tradición, encontró la muerte en la persecución desencadenada por los sarracenos en Córdoba, en la provincia hispánica de Andalucía, siendo ya anciana.
Junto a ella, se celebra a los siguientes santos y beatos:
- San Esiquio de Dorostoro (s. IV)
- San Vito de Lucania (s. IV)
- San Abrahán de Arvernia (s. V)
- San Landelino (s. VII)
- San Lotario de Séez (s. VIII)
- Santa Bárbara Cui Lianzhi (s. XX)
- San Bernardo de Menthone (s. XI)
- Santa Germana Cousin (s. XVII)
- San Isfrido de Ratzeburg (s. XIII)
- Beato Luis María Palazzolo (s. XIX)
- Beato Tomás Scryven (s. XVI)
- Beato Tomás Reding (s. XVI)
El nombramiento de un santo, conocido como canonización, es el proceso mediante el cual la Iglesia católica y ortodoxa declara santo a una persona fallecida. Esto implica incluir su nombre en el canon (lista de santos reconocidos) y autorizar su veneración. Durante los primeros siglos del cristianismo, el reconocimiento se daba sin un proceso formal, pero en la Edad Media se estableció un procedimiento más riguroso. En el catolicismo, la Iglesia realiza una investigación exhaustiva de la vida del candidato.
Existen cuatro vías para la canonización: virtudes heroicas, martirio, causas excepcionales (confirmadas por culto antiguo y fuentes escritas) y ofrecimiento de la vida. Se requiere que la persona haya vivido las virtudes cristianas en grado heroico o haya sufrido martirio por su fe, además de haber realizado al menos dos milagros (o uno en caso de mártir).
Según el Anuario Estadístico Eclesial del Vaticano, hay más de 1.360 millones de católicos en el mundo. América concentra casi la mitad de los fieles, con más de una cuarta parte ubicada en Sudamérica. En los últimos años, la presencia católica ha aumentado en Asia (especialmente Medio Oriente) y África, mientras que en Europa ha disminuido y en Oceanía se ha mantenido estable.
