El último reporte del Gobierno venezolano detalló que hay miles de heridos y más de 12.000 familias damnificadas.
Venezuela sufrió uno de los doble terremotos de mayor magnitud en el último siglo. La cifra hasta el momento arrojó 1.450 víctimas fatales, 3.150 heridos y 12.721 familias damnificadas, según informó el presidente del Parlamento venezolano, Jorge Rodríguez, el pasado domingo.
La Organización Internacional para las Migraciones (OIM) de la ONU proyectó que el desastre podría haber afectado de manera directa o indirecta a unos 6,76 millones de ciudadanos venezolanos.
Hasta la fecha, el número de brigadistas extranjeros desplegados en las zonas críticas se incrementó a 2.624 operarios, quienes trabajan junto a 137 perros adiestrados, casi medio centenar de vehículos terrestres de soporte y unas 84,8 toneladas de equipamiento técnico, instrumental médico e insumos para cirugías.
Este contingente internacional está integrado por especialistas de Suiza, Estados Unidos, Países Bajos, Francia, Qatar, República Checa, Alemania, Jordania, Reino Unido, España, Italia, El Salvador, México, Chile, Colombia, Argentina, República Dominicana, Sudamérica, Brasil, Costa Rica, Angola, Libia, Uganda, Uruguay, Ecuador, China, Portugal, Turquía y Rumania, bajo la coordinación de las autoridades que encabeza la presidenta encargada, Delcy Rodríguez.
A este esfuerzo mundial se sumó una respuesta civil interna: en un centro de registro dispuesto en Caracas se inscribieron 7.876 voluntarios locales para tareas de remoción de estructuras y distribución de donaciones.
El panorama logístico en el país caribeño continúa bajo máxima alerta debido a que se contabilizaron más de 430 réplicas del sismo principal, incluida una de magnitud 4,3 registrada este domingo por la Fundación Venezolana de Investigaciones Sismológicas (Funvisis).
En términos económicos y de infraestructura, una evaluación satelital preliminar desarrollada bajo el programa RAPIDA del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) calculó de forma provisoria que los daños materiales en propiedades residenciales, vehículos y comercios representan un costo aproximado de 6.700 millones de dólares.
El relevamiento estatal complementario detectó 189 edificios con destrucción total, 585 con derrumbes parciales, además de 38 complejos hospitalarios, 44 centros comerciales y 1.645 estructuras diversas severamente afectadas.
