El Gobierno espera señales favorables de inflación y riesgo país, mientras impulsa cambios en la Carta Orgánica del Banco Central. La mejora económica aún no llega a todos los sectores.
La administración libertaria espera dos señales favorables para su programa económico. En la Casa Rosada aguardan que la inflación de junio vuelva a ubicarse por debajo del 2%, a publicarse el 14 de julio, mientras el riesgo país quedó cerca de perforar los 400 puntos básicos después del último pago a los bonistas. El oficialismo confía en que ambos datos respalden la política económica.
La semana política tuvo menos actividad y permitió que los funcionarios dedicaran más espacio a los anuncios económicos. Después de meses atravesados por las internas y el escándalo que rodeó la salida de Manuel Adorni, el oficialismo busca recuperar la iniciativa con anuncios vinculados al sistema financiero. El Gobierno quiere mostrar una nueva etapa, aunque reconoce que la mejora todavía no llegó por igual a todos los sectores.
El equipo económico presentó los lineamientos del programa financiero y Javier Milei volvió a mostrarse junto al ministro de Economía, Luis Caputo; el presidente del Banco Central, Santiago Bausilli; y el ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger. El encuentro reunió a los principales funcionarios que preparan las reformas financieras de los próximos meses. Entre ellas aparece como prioridad la modificación de la Carta Orgánica del Banco Central.
La reforma del Banco Central, el próximo paso del programa
El Presidente reunió a sus ministros en la Casa Rosada para que conocieran los primeros lineamientos del anteproyecto que prepara el Ejecutivo. Según fuentes gubernamentales, Bausilli es uno de los principales impulsores de la iniciativa. El texto apunta a reforzar la autonomía de la entidad y limitar la posibilidad de que vuelva a financiar al Tesoro mediante emisión monetaria.
La propuesta recibió una señal favorable del Fondo Monetario Internacional (FMI). La vocera del organismo, Julie Kozack, sostuvo que una reforma de la Carta Orgánica podría fortalecer la independencia del Banco Central y contribuir al proceso de desinflación. También consideró que los cambios ayudarían a reducir los riesgos de dominancia fiscal, cuando las necesidades del Tesoro terminan condicionando la política monetaria.
Para Milei, la modificación forma parte de las reformas económicas de “segunda generación” que su administración comenzó a preparar. El paquete incluye una nueva Ley de Mercado de Capitales y el mecanismo denominado “shutdown”, que frenaría determinados gastos cuando se agoten las partidas presupuestarias. El Gobierno también trabaja en cambios a la Ley de Inocencia Fiscal, cuyo proyecto deberá ingresar por la Cámara de Diputados.
El Presidente participa de manera directa en el diseño de estas medidas, a diferencia de la coordinación política cotidiana que delegó en su hermana, Karina Milei. El Gobierno divide esas discusiones entre la mesa política, que coordina la agenda legislativa, y el equipo que diseña el programa económico. Fuentes del Ejecutivo aseguran que Milei sigue de cerca el diseño de las reformas financieras.
La distancia entre los indicadores y la economía familiar
El oficialismo necesita que la baja de la inflación y la mejora financiera comiencen a sentirse en los ingresos, el consumo y el crédito. En el Gobierno admiten que las nuevas reformas son difíciles de comunicar y que la recuperación todavía no alcanzó a todos los sectores. La Casa Rosada apuesta a que esa mejora llegue a más sectores antes del inicio de la campaña de 2027.
El crédito al consumo se contrajo en junio y la mora de las familias volvió a crecer. De acuerdo con cifras recogidas por la consultora 1816, las distintas líneas vinculadas al consumo cayeron 0,8% mensual en términos reales. La mora acumuló 19 meses consecutivos de aumento y llegó al 12,7%, el registro más alto de los últimos 20 años.
El equipo económico sostiene que el deterioro del crédito todavía no compromete la estabilidad macroeconómica. Una fuente gubernamental afirmó que se trata de una dificultad de las entidades financieras y aseguró que los bancos comenzaron a tomar medidas para resolverla. Aunque existen señales de mayor liquidez, los criterios utilizados para aprobar nuevos préstamos continúan siendo estrictos.
El jefe de Gabinete, Diego Santilli, también reconoció que la percepción de alivio no se extendió a toda la sociedad. En la Casa Rosada aseguran que se analizan medidas de contención para las próximas semanas, aunque descartan abandonar el esquema fiscal y monetario. En el Gobierno anticipan respuestas puntuales que no alteren el esquema vigente.
Los préstamos al consumo no despegan, en un contexto de altísima morosidad
El viceministro de Economía, José Luis Daza, explicó que la expansión del crédito requiere primero recuperar el ahorro en pesos y la confianza en la moneda. “No podemos saltarnos pasos y va a ser un proceso lento”, afirmó durante una entrevista con la TV Pública. El funcionario adelantó que podrían impulsarse alternativas de financiamiento en pesos y dólares, especialmente para actividades como la construcción.
El Gobierno también considera que una mayor seguridad jurídica podría favorecer la recuperación del crédito y la inversión. En ese marco, la reforma de la Ley de Inocencia Fiscal aparece como otra de las iniciativas que el oficialismo pretende enviar al Congreso. Los diputados libertarios permanecen a la espera del texto para comenzar a organizar su tratamiento.
El desafío de llegar a 2027 con una recuperación visible
La Casa Rosada comenzó a dedicar más espacio a la difusión de los resultados económicos. La llegada de Adrián Ravier a la vocería coincidió con una comunicación más enfocada en las cifras de gestión. En sus primeras conferencias, el funcionario dedicó extensos tramos a enumerar cifras de gestión y defender el rumbo elegido por el Presidente.
En el Gobierno admiten que será difícil pedir más tiempo a quienes todavía no perciben una recuperación. El oficialismo insistirá en que el ajuste permitió estabilizar la economía, aunque reconoce que los beneficios aún no alcanzaron a todos los sectores. La mejora deberá llegar al consumo, el empleo y el crédito antes de que la campaña de 2027 domine la agenda.
El riesgo país quedó a un paso de los 400 puntos y podría perforar ese piso este viernes
Un informe de GMA Capital calificó como positivo el saldo del primer semestre, aunque advirtió que el esquema todavía enfrenta desafíos. Con los principales vencimientos financieros despejados, la consultora consideró que las variables políticas y sociales comenzarán a tener mayor peso. La cercanía de las elecciones presidenciales podría aumentar la presión para mostrar resultados concretos.
El oficialismo cree que logró convencer a los analistas y a los inversores de que mantendrá el equilibrio fiscal y las líneas principales de su política económica. El próximo objetivo será impulsar las reformas destinadas a limitar el financiamiento del Tesoro por parte del Banco Central y ampliar el mercado de capitales. El Gobierno necesitará que la desaceleración de los precios se refleje en los ingresos, el crédito y el consumo antes de la campaña de 2027.
