Danna Paola Echeverría Cruz, de 23 años, falleció tras un accidente de motocicleta en Orizaba, Veracruz. Su familia autorizó la donación de sus órganos.
Danna Paola Echeverría Cruz, una joven de 23 años originaria de Veracruz, falleció luego de sufrir un accidente de motocicleta en Orizaba, Veracruz, y permanecer hospitalizada durante varios días. Su familia tomó la decisión de donar sus órganos para beneficiar a pacientes que esperan un trasplante.
Según información de medios locales, el accidente le provocó traumatismo craneoencefálico, fractura de cráneo y una hemorragia interna. Los médicos diagnosticaron muerte cerebral, que fue confirmada posteriormente.
La Universidad Veracruzana (UV), institución donde Danna Paola había concluido sus estudios, expresó sus condolencias a través de un mensaje institucional.
En México, la donación de órganos requiere autorización de la persona en vida o, tras su fallecimiento, el consentimiento de los familiares. Según el Centro Nacional de Trasplantes (Cenatra), más de 20 mil personas esperan un trasplante, y solo el 10% de la población manifiesta disposición a donar.
Entre los órganos y tejidos trasplantables se incluyen riñones, hígado, corazón, pulmones, páncreas, córneas, tejido óseo y piel. Un solo donador fallecido puede beneficiar a varias personas.
En abril de 2026, se presentó en el Congreso de la Ciudad de México una iniciativa para establecer el consentimiento presunto, que consideraría donadoras a todas las personas mayores de edad al fallecer, salvo que manifiesten lo contrario en vida. Especialistas en bioética y organizaciones civiles señalaron que la medida debe acompañarse de campañas informativas y fortalecimiento de infraestructura hospitalaria.
