En Guatemala, un número creciente de mujeres se ha sumado a espacios de entrenamiento en kickboxing, boxeo y artes marciales mixtas para adquirir habilidades de defensa personal, en un contexto donde la violencia de género registra más de 20.000 denuncias en el primer semestre de 2026.
En Guatemala, la violencia contra las mujeres persiste como una amenaza cotidiana. Según datos del Ministerio Público, en los primeros seis meses de 2026 se reportaron 20.884 casos de violencia contra mujeres, niñas y niños, mientras que 1.745 agresores recibieron condena.
Frente a esta realidad, un grupo de mujeres ha optado por entrenar en artes marciales mixtas, kickboxing y boxeo, en espacios como el gimnasio Sakura-Ki, ubicado en la zona 2 de la Ciudad de Guatemala. La iniciativa, fundada en 2012 como un club de pelea femenino, ofrece sesiones de dos horas los sábados, bajo la guía de instructoras.
Irenne Dávila, coordinadora del espacio, afirmó que el objetivo desde el inicio fue “perder el miedo y ganar confianza para actuar ante cualquier situación de riesgo”. La entrenadora Carolina Villela recordó el caso de una alumna que, tras un asalto, se acercó insegura y, con el tiempo, fue “perdiendo ese miedo” a través de la práctica constante.
Participantes como Luz Oliva y Jimena Maldonado señalaron que la rutina de ejercicio se traduce en fuerza mental y confianza corporal. Oliva declaró: “Sé que tengo la capacidad física y mental si me vuelve a suceder”. Nilda Ruiz, madre de familia, afirmó: “Aprendes a defenderte en la calle o en cualquier situación”.
Dávila subrayó: “Queremos que siga creciendo, que sepan que es necesario saber defensa personal”.
