Las autoridades de Francia y España reportan que los incendios forestales continúan avanzando debido a una nueva ola de calor y fuertes vientos. Más de 300.000 personas fueron evacuadas y el papa León XIV expresó su solidaridad con las víctimas.
BURDEOS.- Una nueva ola de calor y fuertes vientos amenazan con agravar los incendios forestales que afectan al sudoeste de Francia y al centro de España desde hace varios días. En Francia, el fuego avanza hacia Burdeos, capital de la región vinícola de Gironda.
Las autoridades francesas informaron que el incendio en Gironda ha consumido aproximadamente 42.000 hectáreas, una superficie equivalente a cuatro veces el tamaño de París. Unos 2.500 bomberos, apoyados por 18 aeronaves y efectivos militares, trabajan para contener las llamas. La prefectura reportó 240 viviendas destruidas y 75 bomberos atendidos por lesiones.
En España, el incendio en Burgohondo (Ávila) quemó alrededor de 50.000 hectáreas, lo que lo convierte en el mayor incendio registrado en el país, según la ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen. La funcionaria señaló que en lo que va del año se calcinaron 153.000 hectáreas, seis veces más que en el mismo período de 2025.
El delegado del gobierno en Madrid, Francisco Martín, indicó que la prioridad del operativo de extinción se concentra en el entorno del pantano de San Juan, donde se busca evitar que las reactivaciones del fuego compliquen el avance hacia el norte del embalse. El teniente coronel de la UME Alfonso Arribas afirmó que todos los frentes del incendio en la Comunidad de Madrid y Ávila están contenidos, aunque persisten varias cabezas activas.
El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, declaró que la noche fue “muy positiva” en la lucha contra el incendio, aunque reconoció que “quedan horas complejas”. Sánchez anunció que el Gobierno declarará este martes como gravemente dañadas por la emergencia las zonas afectadas por los incendios.
Los reyes de España destacaron la coordinación entre autoridades y ciudadanos. El rey Felipe VI lamentó las pérdidas de bienes y patrimonio natural. El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, evitó declaraciones políticas y agradeció la colaboración entre administraciones.
En Francia, el ministro del Interior, Laurent Nunez, afirmó que los bomberos atravesaron “otra noche difícil” y advirtió que el incendio se mostró “extremadamente virulento e impredecible”, generando sus propios vientos y avanzando de forma errática hacia el área metropolitana de Burdeos. La prefecta de Gironda, Sophie Brocas, advirtió que el aumento de temperaturas previsto puede complicar las tareas de extinción.
El papa León XIV, al finalizar el rezo del Ángelus, expresó su solidaridad con las víctimas de los incendios en Francia y España e invitó a rezar por los afectados y los equipos de rescate.
