Un equipo internacional de arqueólogos detectó, mediante tecnología LiDAR, una extensa red de asentamientos y movimientos de tierra en el estado brasileño de Acre. La investigación estima que entre 1,25 y 3 millones de personas habitaron la región entre los años 100 y 300 d.C.
Un estudio publicado en la revista Nature reveló la existencia de una red de aproximadamente 20.000 movimientos de tierra construidos por la civilización Aquiry en la Amazonia brasileña. La investigación fue realizada por especialistas de la Universidad de Helsinki y se centró en el estado de Acre, en el sudoeste de la Amazonia.
El descubrimiento fue posible mediante el uso de LiDAR, una técnica de escaneo láser aerotransportado que permite reconstruir el relieve del suelo a través de la vegetación. Los relevamientos identificaron cerca de 400 estructuras geométricas —círculos, cuadrados, rectángulos y octógonos— de hasta varios cientos de metros de diámetro, que permanecían ocultas bajo la selva.
Según los investigadores, los asentamientos principales estaban conectados por caminos rectos y calzadas, lo que indica una organización planificada. Las estructuras no habrían tenido fines defensivos ni residenciales, sino que funcionaban como centros ceremoniales y políticos para reuniones comunitarias, intercambios comerciales y actividades rituales.
El profesor Martti Pärssinen, autor principal del estudio, afirmó: “Nuestros hallazgos dan un vuelco a nuestra comprensión del pasado de la región amazónica”. Y agregó: “La investigación muestra que el impacto humano en el medio ambiente del Amazonas ha sido mucho mayor de lo que se creía anteriormente”.
La civilización Aquiry habitó el actual estado de Acre durante el primer milenio de nuestra era, con un pico poblacional entre los años 100 y 300 d.C. Se estima que la región albergó entre 1,25 y 3 millones de habitantes. Los Aquiry cultivaban maíz, yuca, mandioca y calabaza, y practicaban horticultura y manejo de especies arbóreas. Para habilitar espacios destinados a ceremonias y agricultura, despejaban sectores de la selva mediante quemas controladas.
Los investigadores señalaron que solo una pequeña porción de la Amazonia fue explorada con LiDAR, por lo que consideran probable que miles de asentamientos y monumentos aún permanezcan ocultos. En el artículo de Nature, escribieron: “Basándonos tanto en los datos existentes como en nuestra documentación LiDAR, demostramos que esta área cultural por sí sola contiene tantas construcciones de tierra como las que se estimaban anteriormente para toda la Amazonia”.
