La edición de julio del Índice Big Mac, elaborado por The Economist, ubicó a Colombia en el cuarto puesto entre los países con la hamburguesa más cara medida en dólares. El indicador refleja una sobrevaloración del peso colombiano del 28,7% frente al dólar estadounidense.
Según la edición de julio del Índice Big Mac, elaborado por The Economist, Colombia se posicionó como el cuarto país del mundo con la hamburguesa Big Mac más cara al medirla en dólares. El precio de este producto en Colombia fue de $25.900, mientras que en Estados Unidos el mismo producto costó USD 6,22, equivalentes a $19.645,49 según la cotización del dólar del viernes 31 de julio.
El índice, creado por The Economist en 1986, compara el precio de la Big Mac en distintos países para ilustrar la teoría de la paridad del poder adquisitivo. Según esta teoría, los tipos de cambio deberían ajustarse a largo plazo para que un mismo bien tenga un precio similar entre países cuando se expresa en una sola moneda.
La medición de julio indica que el peso colombiano presenta una sobrevaloración del 28,7% frente al dólar. Esta cifra ubica a Colombia detrás de Suiza (45,4%), Uruguay (43,7%) y Noruega (29,5%). En el extremo opuesto, las monedas más subvaloradas son las de Indonesia, Taiwán, India, Filipinas y Egipto.
Catalina Tobón, gerente de Estrategias de Skandia, explicó al medio La República que el resultado refleja el efecto de la apreciación cambiaria. “Lo que está midiendo el Índice Big Mac es que, con la apreciación del peso colombiano, comprar una hamburguesa en dólares para un consumidor global en Colombia se ha hecho más caro. Antes Colombia estaba alrededor del décimo lugar y hoy aparece en la cuarta posición de carestía. Es un indicador que muestra que el tipo de cambio luce muy caro o sobrevalorado frente al dólar”, señaló.
Tobón describió el efecto desde la perspectiva de un visitante extranjero: “Si antes una persona venía a Colombia y con sus dólares podía comprar 20 hamburguesas, hoy compra muchas menos porque el peso se ha apreciado muy rápido. Es decir, Colombia se volvió más cara cuando se mide en dólares”, afirmó.
Yovanny Conde, cofundador de Finxard, explicó al mismo medio que el ascenso en el ranking responde al mismo fenómeno. Como ejemplo, indicó que si una Big Mac costaba $22.800 cuando el dólar estaba en $3.800, su precio equivalía a USD 6, pero si el valor en pesos casi no cambia y el dólar cae a $3.100, el precio pasa automáticamente a USD 7,35.
La apreciación del peso tiene efectos mixtos sobre la economía colombiana. Por un lado, reduce el costo de las importaciones y abarata en pesos la deuda denominada en dólares. Por otro, puede afectar la competitividad externa. Sebastián Trujillo, negociador del acceso de Colombia a la Ocde, dijo a La República: “Aunque trae alivios para el Gobierno y para la situación fiscal, la competitividad del sector exportador puede sufrir con esta revaluación”.
El ranking también incluye entre las monedas sobrevaloradas a Israel, Reino Unido y la zona euro. Estados Unidos funciona como base para toda la comparación.
La publicación recuerda que el índice cumplirá 40 años en septiembre y que nació en una etapa de fuerte diplomacia monetaria, cuando los gobiernos temían que las principales monedas del mundo estuvieran desalineadas y eso derivara en una crisis financiera o en proteccionismo comercial. Cuatro décadas después, sostiene, discusiones parecidas volvieron a instalarse alrededor del dólar, el yuan y el yen.
El medio reconoce objeciones al indicador: para algunos es demasiado limitado porque se apoya en un solo producto; para otros es demasiado amplio porque más de la mitad del costo de una Big Mac dependería de factores que no se comercian fácilmente entre países, como la mano de obra y los alquileres. También admite que su capacidad predictiva sobre los tipos de cambio ha sido irregular.
Aun así, defiende su utilidad frente a mediciones más complejas de organismos como el Banco Mundial. Según The Economist, esas estadísticas globales de poder adquisitivo se publican cada tres años y con retraso, mientras que el Índice Big Mac es más rápido, más actual y más fácil de interpretar; de las 54 economías que aparecen tanto en su índice como en la base de datos del organismo, solo siete resultaron baratas en uno y caras en el otro.
