El ex titular del Pami y especialista en inteligencia artificial, Carlos Regazzoni, visitó Córdoba para una charla sobre el futuro de la tecnología y la universidad. En diálogo con Punto a Punto Radio, advirtió sobre la caída de la demanda de programadores y la necesidad de regular la IA.
Carlos Regazzoni, médico, doctor en ciencias biomédicas y ex titular del Pami, ofrecerá una charla el viernes 14 en la nueva Legislatura de Córdoba sobre inteligencia artificial, universidad y el futuro de la cuestión social. La actividad es organizada por el legislador Oscar Agost Carreño, presidente del bloque del PRO. En una entrevista con Punto a Punto Radio (90.7), Regazzoni combinó su mirada sobre la revolución tecnológica con su experiencia en la gestión de la salud pública.
Consultado sobre el crecimiento de la economía del conocimiento en Argentina, Regazzoni afirmó: “Hay un crecimiento de la economía del conocimiento, es verdad, y eso es muy positivo. Pero conviene no ser exitista. En toda América Latina, de México para el sur, no se ha desarrollado ningún modelo fundacional de inteligencia artificial y hay apenas 10 supercomputadoras. Para comparar: en Estados Unidos hay 160 y otro tanto en China; Brasil tiene nueve y Argentina, una sola, que además creo que se está desactivando”.
El fin del programador
Sobre la caída en la demanda de programadores, Regazzoni sostuvo: “La caída en la demanda de programadores y de gente que escriba código es del 90% y va a ser peor. Lo que antes le tomaba semanas o meses a un programador, hoy se resuelve en horas, gracias a los modelos americanos —especialmente Claude y OpenAI— y a los chinos, como Qwen y Kimi”. Añadió que “el programador pone en lenguaje natural lo que necesita y del otro lado le sale el código; después hay correcciones, por supuesto. Va a haber que cambiar el perfil de las carreras: ¿qué sentido tiene estudiar seis años programación si después la máquina lo hace en minutos?”.
Regazzoni también se refirió al impacto laboral en India: “De las 10 tecnológicas más grandes del mundo, ocho o nueve tienen CEO de origen indio. Eso desaparece, porque la demanda de esos ingenieros cayó de manera drástica”.
Regulación estatal
En cuanto al rol del Estado, Regazzoni declaró: “El Estado va a tener que regular, porque es una tecnología demasiado potente. Ningún país está diciendo lo contrario: Estados Unidos acaba de poner regulaciones estrictas y la Unión Europea, ni hablar”. Señaló que “en 2023 y 2024 se graduaron unas 200 personas en un doctorado en inteligencia artificial en Estados Unidos, hoy el diploma más requerido y mejor pago del mundo. De esas 200, solo dos fueron al Estado; el resto se fue al sector privado”.
La corrupción en el Pami
Al ser consultado sobre las medidas del gobierno actual en el Pami, Regazzoni dijo: “No soy un buen analista de lo que hace el gobierno, y menos del Pami, porque las medidas son buenas o malas según los resultados que dan. Pero creo que el principal mérito fue poner en tela de juicio las prácticas habituales de la salud”. Mencionó que “hay 254 obras sociales sindicales: ¿todas son sustentables? Muchas no. Las que no lo son habría que liquidarlas y que los afiliados pasen a una que sí lo sea”.
Respecto a la gestión anterior, Regazzoni afirmó: “En la época de Cristina había despilfarro. Cuando tomé el Pami, encontramos 2.500 personas fallecidas que hacía dos años seguían recibiendo insulina, la más cara de todas, y tiras reactivas para la diabetes. Un circuito de corrupción inmenso”. También mencionó “16.000 sillas de ruedas archivadas cuando había dos años de espera” y “750 viajes de ambulancia por mes que no se hacían, estaban fabricados”.
Visión sobre los magnates tecnológicos
Sobre la cercanía del gobierno de Milei con los magnates tecnológicos, Regazzoni expresó: “Cuando uno dice ‘magnate tecnológico’, hoy habla de alguien que hizo un descubrimiento y revolucionó su disciplina”. No obstante, señaló que “la concentración de la riqueza es negativa para la democracia” y que “desde Aristóteles, la democracia necesita grandes clases medias”.
Condiciones para el desarrollo de IA
Regazzoni enumeró cuatro herramientas necesarias para desarrollar inteligencia artificial en Argentina: “Primero, promover las supercomputadoras y los centros de datos. Segundo, promover la energía limpia y la nuclear, en la que Argentina es pionera. Tercero, garantizar el acceso irrestricto de las universidades a esos centros de datos para tener laboratorios de inteligencia artificial propios. Y cuarto, sin la cual nada funciona: aumentar el nivel de matemática de los chicos en la escuela”.
Finalmente, indicó que “hoy el 90% de los chicos tiene menos que satisfactorio en matemática y el 70% en la secundaria no puede resolver una regla de tres simple. Argentina está octava en América Latina, y América Latina está entera por debajo del promedio mundial”.
