A los 77 años, Guillermo Pastene asegura que los clientes del barrio “son amigos” y se prepara para celebrar los 80 años de su local.
El almacén Pastene, ubicado en la esquina de Alsina y Monasterio, en Vicente López, cumple 80 años en 2026. Su actual propietario, Guillermo Pastene, de 77 años, continúa al frente del negocio fundado por sus padres, Carlos Santiago Pastene y Catalina Ramírez, en 1946.
El local funcionó originalmente como sucursal de la lechería La Martona. En sus primeros años, el padre de Guillermo se encargaba del reparto de leche en la zona, que entonces era semi rural. “Se levantaba a las dos de la mañana, realmente era un trabajo muy sacrificado”, recordó Pastene.
Carlos Pastene era hijo de genoveses y provenía de una familia de almaceneros. Su padre, Ambrosio, abrió en 1894 el “Emporio Gastronómico La Buena Fe”. Guillermo conserva objetos de esa época, como una caja registradora de 1900, una cafetera antigua y balanzas utilizadas para pesar productos.
Guillermo nació en la vivienda familiar ubicada detrás del negocio. En su infancia ayudaba con los mandados y jugaba en la vereda, cuando algunas calles eran de tierra. Tras terminar la secundaria, se hizo cargo del reparto, primero en bicicleta y luego en una moto Lambretta Li, que compró después de convencer a su familia.
El local exhibe una colección de motos, algunas de las cuales datan de la década de 1940, así como automóviles en miniatura realizados por un amigo escultor. También se conservan damajuanas, sifones de vidrio, ollas de cobre y utensilios de cocina de distintas épocas. “Este es mi pequeño museo”, afirmó Pastene.
Entre los productos más solicitados se encuentran los sándwiches de jamón crudo y queso, y de salame y queso, elaborados con fiambres regionales. El queso cuartirolo es el preferido de los vecinos. También se ofrecen platos caseros como empanadas, tartas, milanesas y guisos, y en épocas de Fiestas se preparan lechón, pavita y pavo por encargo.
La torta de ricota, elaborada por la esposa de Guillermo, Graciela, es otro de los clásicos del lugar. El almacén fue elegido en varias oportunidades como locación para cortos publicitarios y telenovelas. Entre sus visitantes habituales se mencionan al locutor Julio Mahárbis, al cantante Jairo y al productor Axel Kuschevatzky.
La costumbre del fiado se mantiene vigente, aunque con menos libretas que en épocas anteriores, cuando llegaron a registrar más de 50. “A cada cliente le iba anotando los productos de la compra y a fin de mes me la traía para sumar los gastos”, explicó Pastene.
“Nací acá, viví toda mi vida en el negocio familiar y me quedaré hasta el final: el almacén es mi vida”, concluyó.
