El director argentino Juan José Campanella compartió sus recuerdos sobre la creación de la película “El hijo de la novia”, que se estrenó hace 25 años, y reveló detalles del guion, el elenco y el rodaje.
Juan José Campanella, director de la película “El hijo de la novia”, recordó el proceso de creación del filme, que este año cumple 25 años desde su estreno. Según relató, la historia comenzó en 1999, cuando cenaba con su padre y este le pidió casarse por iglesia con su madre, quien padecía Alzheimer. La Iglesia no permitió la ceremonia debido a la salud de la madre, pero esa situación inspiró la trama.
Campanella explicó que el personaje principal, un hombre de más de 40 años sin rumbo, fue creado junto al guionista Fernando Castets. El guion, que no sufrió modificaciones, se completó después de un año y medio de trabajo y 27 bocetos. La guionista Aída Bortnik colaboró en el proceso.
Las primeras reacciones al guion fueron negativas. Según Campanella, algunos lo calificaron de “deprimente” y advirtieron que podría arruinar su carrera. Sin embargo, el productor Jorge Estrada Mora y el actor Ricardo Darín apoyaron el proyecto. El guion llegó a manos de Adrián Suar, quien decidió producir la película tras la recomendación de Guillermo Francella.
El elenco incluyó a Norma Aleandro, Héctor Alterio, Ricardo Darín y Natalia Verbeke. Campanella destacó que, para preparar a Norma Aleandro en su papel de una mujer con Alzheimer, visitaron a su madre. Aleandro, según el director, aceptó el desafío tras observar el comportamiento de la madre de Campanella.
Durante el rodaje, Campanella señaló que la película fue “el proyecto más fácil” de su carrera, ya que los actores ofrecieron sus mejores interpretaciones en la primera toma. Mencionó dos anécdotas: una escena con Héctor Alterio que conmovió al equipo, y otra en la que Ricardo Darín improvisó su diálogo, aunque luego se confirmó que seguía el guion.
La película fue estrenada en 2001 y recibió el Oscar a la Mejor Película Extranjera en 2002. Campanella expresó su agradecimiento a todo el equipo de filmación, al público y a sus padres, y recordó que la historia de la familia Belvedere muestra que el amor se adapta y persiste.
