El cierre de listas de este martes en la UCR Córdoba dejó dos listas en competencia para las elecciones internas del 20 de septiembre: Generación X, vinculada a Rodrigo de Loredo, y Más Radicalismo, liderada por Ramón Mestre. La disputa define la conducción partidaria y el posicionamiento del partido de cara a 2027.
El cierre de listas de este martes por la noche en la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba dejó dos listas en competencia para las elecciones internas del próximo 20 de septiembre. El sector referenciado en Rodrigo de Loredo y la alianza opositora encabezada por Ramón Mestre no lograron un acuerdo y presentarán candidatos propios para la conducción partidaria.
El espacio alineado con De Loredo presentará la lista Generación X, que llevará a Matías Gvozdenovich, jefe de la bancada radical en la Unicameral, como candidato a presidir el Comité Provincia. En la Capital, el postulante será Miguel Nicolás.
Por el lado de Más Radicalismo, la lista opositora, Juan Jure competirá por el Comité Provincia y Pablo Farías, actual presidente del Comité Capital, disputará la conducción en la ciudad.
Las negociaciones para evitar la confrontación se extendieron durante el fin de semana, pero no prosperaron. Según fuentes partidarias, el diálogo terminó tenso y no se descarta que tras la presentación de las nóminas se reabran conversaciones para una salida de unidad.
El punto de mayor tensión en las negociaciones fue el reparto del poder interno, especialmente la integración del próximo Congreso Provincial. Ese órgano definirá la estrategia partidaria y las alianzas electorales de cara a 2027.
Más Radicalismo reclamó una representación opositora con peso suficiente para funcionar como contrapeso, con una distribución próxima al 50-50. El planteo fue transmitido en un encuentro entre Diego Mestre, Carlos Becerra y Fernando Montoya, por la oposición, y Marcos Ferrer, actual titular partidario, acompañado por Alejandra Ferrero y Gvozdenovich.
Desde la oposición sostuvieron que cualquier decisión relevante sobre alianzas futuras no debería ser adoptada unilateralmente por el sector de De Loredo. “Si ellos van a hacer una alianza, tiene que ser programática y nos tienen que compartir cualquier decisión”, plantearon.
El deloredismo, en tanto, puso límite a esas pretensiones. En el oficialismo partidario consideran que el armado opositor llega debilitado al cierre y cuestionan el reclamo de una representación equivalente en el Congreso.
Desde Más Radicalismo aseguraron tener 19 departamentos armados, por encima del piso de 13 necesario para consolidar su participación en la interna. “Se van a llevar una sorpresa”, desafió una voz opositora.
La disputa por la conducción partidaria se inscribe en una discusión más amplia sobre el futuro del radicalismo cordobés hacia 2027, incluyendo la relación con el gobierno de Javier Milei y el lugar del partido en una eventual construcción opositora. Mientras el sector de De Loredo busca preservar el control de la estructura, Mestre y sus aliados reclaman una conducción más horizontal.
