El tipo de cambio oficial mayorista cruzó la barrera de los $1.500 este lunes 24 de agosto. Analistas consultados coinciden en que se trata de una corrección esperada y debaten el impacto en las tasas de interés y la actividad económica.
El dólar oficial mayorista superó este lunes 24 de agosto el umbral de los $1.500, luego de varias jornadas en las que se mantuvo cerca de ese nivel. Según datos de mercado, la cotización trepó $11 (+0,7%) hasta los $1.510, el mayor ascenso diario en casi tres meses. Las cotizaciones paralelas también operaron en alza, con el contado con liquidación (CCL) alcanzando los $1.600.
Pablo Repetto, Head of Research de Aurum Valores, calificó el movimiento como “una corrección relativamente normal” y señaló que “no hay nada por qué alarmarse”. En diálogo con Ámbito, agregó: “Hoy podría estar un poco más alto todavía y seguiría siendo poco representativo”.
El economista Federico Glustein consideró que el aumento “es resultado propio de la falta de liquidez en pesos del mercado, las tasas reales negativas y el fracaso de la última licitación, que derramó esos excedentes en posiciones diversas, entre ellas, dólares”. Para Glustein, este combo adelantó un incremento que “era inevitable”, dado que los participantes del último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) habían estimado que el tipo de cambio alcanzaría este nivel hacia fines de septiembre.
En cuanto a la disyuntiva del Gobierno entre controlar la inflación o incentivar la actividad económica, Glustein opinó que “hoy se inclina más por la actividad”. Gabriel Caamaño, director de la consultora Outlier, avizoró que, “flexibilizado el techo ad hoc de $1.500, deberían aflojar la tasa en pesos y su volatilidad”.
El analista José Ignacio Bano recordó que el mayorista ya había rozado los $1.500 a fines de octubre y que, desde entonces, la inflación acumulada fue superior al 25%. En ese sentido, sostuvo que “ni siquiera es sano que el tipo de cambio esté en el mismo valor nominal porque, si no, el país se pone demasiado caro en dólares y pierde competitividad”. Según su mirada, lo razonable es que el dólar y la inflación vayan “más o menos de la mano en el largo plazo”.
En el inicio de la semana, el mercado registró una mayor demanda de cobertura cambiaria. La sociedad de bolsa PPI destacó el “fuerte incremento del volumen operado hoy en la D31G6: la letra dólar linked más corta negoció u$s168 millones, más del doble de los u$s77 millones registrados el viernes”. Esto podría indicar intervención del Banco Central en el mercado secundario de instrumentos indexados.
La Secretaría de Finanzas logró canjear apenas el 34,12% de los instrumentos dólar linked que vencen el 31 de agosto, dejando un saldo de unos u$s2.595 millones que caducan la semana próxima. Este miércoles se realizará el “fixing” de estos títulos, fecha en la que se fija su valor, lo que podría incrementar la demanda y generar una respuesta oficial con intervención.
Paralelamente, se observó un repliegue en las tasas cortas: el promedio de la caución cayó a 22,3% TNA (desde 23,3% del viernes) y la tasa de repo interbancario descendió de 24% a 22,3%. Las tasas efectivas mensuales de las Lecaps y los Boncaps se ubicaron entre el 1,95% y el 2,16%, en línea con la inflación de julio y por encima de las primeras estimaciones para el IPC de agosto.
