La disputa interna del radicalismo cordobés por las impugnaciones a las listas de Matías Gvozdenovich y Juan Jure entra en una etapa definitoria mientras la Junta Electoral analiza los recursos presentados.
La interna de la Unión Cívica Radical (UCR) de Córdoba, prevista para el 20 de septiembre, atraviesa una fase decisiva en el plano jurídico. Las listas encabezadas por Matías Gvozdenovich (Generación X) y Juan Jure (Más Radicalismo) presentaron impugnaciones cruzadas ante la Junta Electoral partidaria, que ahora debe resolver los recursos antes de oficializar las candidaturas.
El escenario contempla dos posibles desenlaces: un acuerdo entre los sectores que implique el retiro de las impugnaciones para habilitar la competencia con ambas listas, o una nueva instancia judicial si alguna de las partes decide llevar el conflicto a los Tribunales Federales.
Desde el espacio Más Radicalismo, vinculado al exintendente Ramón Mestre, señalaron que existe margen para alcanzar un entendimiento. Un dirigente de ese sector afirmó: “Hay elementos para ir a la Justicia y voltearle la lista de ellos”, pero agregó: “Estamos dispuestos a dejar pasar eso. Vamos a la elección”.
La Junta Electoral dispuso un plazo de 72 horas, que vence el sábado, para completar documentación y subsanar observaciones. Posteriormente, el órgano deberá expedirse sobre las impugnaciones de fondo que permanezcan vigentes.
Una de las objeciones planteadas por Más Radicalismo se refiere a la conformación de la lista de Generación X para el Comité Central, que según esa corriente no cumpliría con los requisitos fijados por la Junta Electoral en cuanto a integración y cargos de vicepresidentes. Desde ese espacio indicaron que el planteo podría retirarse si el sector de Rodrigo de Loredo acepta una salida consensuada.
Un vocero del círculo próximo a Mestre señaló: “Si nos ponemos de acuerdo en algunos temas, ni siquiera tenemos que esperar un fallo sobre algunas impugnaciones medulares. Nos ponemos de acuerdo y listo”. Además, el espacio solicitó a la Junta una reunión entre apoderados para buscar una solución política.
Otro punto de conflicto es la representación territorial. Desde Más Radicalismo rechazan las objeciones sobre la cantidad de departamentos de su lista, al considerar que se confunde el requisito para constituir un núcleo interno con las condiciones para presentar una lista provincial.
El interlocutor de Más Radicalismo declaró: “Mientras nosotros estamos tratando de ser laxos y dispuestos a bajar impugnaciones, ellos están tratando de ver si la ganan en el escritorio porque no quieren votar”.
En ese contexto, el sector opositor mencionó como antecedente la interna de 2024 y el criterio que atribuyen a la Justicia Electoral. Un dirigente radical sostuvo: “Los partidos políticos tienen que elegir democráticamente sus candidatos y sus autoridades partidarias”. También citaron el caso del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja, quien ordenó ir a las urnas en la interna del año pasado por las elecciones legislativas nacionales, aunque luego De Loredo decidió bajarse y quedó como única lista la encabezada por Mestre.
Desde Más Radicalismo advirtieron que si las objeciones avanzan y alguna lista queda fuera de competencia, la discusión podría terminar nuevamente en la Justicia. “Si ellos insisten y están dispuestos a ir a fondo, nosotros también tenemos argumentos para llevarlo a la Justicia”, señaló la voz del círculo próximo a Mestre.
Por su parte, desde Generación X buscaron reducir el tono de la disputa jurídica y manifestaron confianza en la presentación realizada. Un referente del entorno de De Loredo indicó: “Se venció el plazo de impugnaciones y veremos qué resuelve la Junta Electoral. Estamos confiados en que hemos hecho un trabajo prolijo”.
En cuanto a la estructura territorial, remarcaron: “Somos el 75% del partido distribuido territorialmente, tenemos representación departamental y hemos constituido muchos más departamentos”.
El deloredismo admitió que la discusión jurídica incluye distintos tipos de objeciones, como cantidad de departamentos, afiliaciones y circuitos incompletos, pero evitó anticipar una estrategia judicial y prefirió esperar la resolución de la Junta Electoral, integrada por Graciela Bercoff, Gustavo Bottasso, Eduardo Sánchez, Eduardo Martínez y Adriana Brombín.
Mientras los apoderados de ambos espacios resuelven la disputa, Gvozdenovich y Jure realizan campaña en la Capital y el interior con discursos sobre el modelo de partido, el factor Milei, la intromisión del PJ y la estrategia para 2027.
La resolución de la discusión jurídica es determinante en esta instancia, ya que puede habilitar la competencia con dos listas o abrir un nuevo capítulo de judicialización. Desde Más Radicalismo plantearon un armisticio que implique retirar las impugnaciones más duras y subsanar diferencias, mientras que el deloredismo confía en la oficialización de su lista y en su despliegue territorial.
Ambos sectores reconocen que una nueva judicialización tendría un costo político y sumaría desgaste a una interna que ya expone una disputa por el control del radicalismo cordobés hacia 2027. La Junta Electoral tiene ahora la responsabilidad de definir si la competencia se ordena hacia el 20 de septiembre o si la pelea continúa fuera de las urnas.
