Un grupo de 32 colegios de abogados de todo el país presentó reclamos ante los tribunales para que no se legisle sobre la profesión sin consulta previa. La reforma laboral, que introduce responsabilidades solidarias y pagos en cuotas, motivó una cautelar.
Hace pocos meses, 32 colegios de abogados de todo el país se presentaron ante los tribunales con un reclamo común: que no se legisle sobre la profesión sin la participación de sus profesionales. La solicitud se basa en el principio histórico de “no taxation without representation”, utilizado por los colonos americanos en el siglo XVIII para rechazar impuestos impuestos por el Parlamento británico sin representación local.
La reforma laboral, que modificó los artículos 20 y 277 de la Ley de Contrato de Trabajo, estableció la responsabilidad solidaria de los abogados por supuestas “sobreestimaciones” en los reclamos de trabajadores y habilitó el pago de sentencias laborales en hasta doce cuotas. Según los colegios, esto afecta el carácter alimentario de los honorarios profesionales, equiparable al salario de un trabajador.
Ante esta situación, se impulsó una medida cautelar para evitar que la norma expulse de la profesión a quienes no tienen recursos suficientes para sostener un juicio sin cobrar. La medida sigue vigente.
Los colegios señalan tres deudas pendientes: un piso de honorarios profesionales federal, que evite litigar a pérdida en el interior del país; licencias para abogados litigantes por maternidad, paternidad o enfermedad; y la federalización del Consejo de la Magistratura, para que la selección y remoción de jueces incluya representación de abogados del interior.
La abogacía busca dejar de ser un actor reactivo y pasar a ser un motor de transformación del sistema de Justicia. Con la renovación de bancas de abogados en la Magistratura, consideran que hay una oportunidad concreta para avanzar en estos cambios.
