El partido Alternativa para Alemania (AfD) obtuvo un nuevo respaldo electoral en el estado de Sajonia-Anhalt. El resultado se enmarca en un contexto de crisis económica y de debates sobre la gestión migratoria y energética en el país.
El partido Alternativa para Alemania (AfD) logró un nuevo avance electoral en el estado de Sajonia-Anhalt, según los resultados de los comicios celebrados este domingo. El partido, fundado en 2013, ha incrementado su respaldo en sucesivas elecciones, en un contexto marcado por la crisis económica y los debates sobre migración y energía.
La AfD fue creada el 6 de febrero de 2013 en Oberursel, estado de Hesse, por un grupo de académicos, economistas liberales y conservadores disidentes de la Unión Demócrata Cristiana (CDU). Su plataforma inicial se centró en la oposición al rescate financiero a Grecia y en la salida de Alemania del euro. En 2015, durante la crisis migratoria, una corriente interna impulsó un cambio de agenda hacia posiciones contrarias a la inmigración y a la integración europea.
En los últimos años, la AfD ha incorporado a su programa propuestas como la restricción de derechos de asilo, la llamada “remigración”, la promoción de valores familiares tradicionales, la eliminación de subsidios a las iglesias y la enseñanza del ruso en las escuelas. El partido también ha manifestado su oposición al envío de ayuda militar a Ucrania y su apoyo al restablecimiento del suministro de gas ruso.
El contexto económico alemán muestra una contracción en la producción manufacturera en cinco de los últimos seis años, según el diario Handelsblatt. La industria automotriz, que representa el 26% del PBI, enfrenta una caída de la demanda, particularmente en el mercado chino. Volkswagen, el mayor fabricante europeo, anunció el despido de 35.000 trabajadores hasta 2030, una medida inédita en 87 años de historia de la compañía.
La líder del sindicato IG Metall, Christiane Benner, cuestionó la estrategia de la empresa: “Despedir gente, empobrecer regiones enteras de Alemania y destruir deliberadamente las estructuras industriales no es un plan para el futuro”. Benner también señaló que el CEO de Volkswagen, Oliver Blume, percibe un salario anual de 9 millones de euros.
En el este de Alemania, donde se celebraron los comicios, la AfD ha encontrado un mayor respaldo desde la reunificación de 1990. Las diferencias económicas entre las regiones del este y del oeste persisten, según análisis locales.
La AfD enfrenta contradicciones internas. Su líder nacional, Alice Weidel, ha sido objeto de críticas por sus posturas en temas de familia, inmigración y globalización, mientras su vida personal y profesional presenta aspectos que contrastan con el discurso del partido.
La periodista Eva Kienholz, autora de una breve historia de la AfD, señaló que los partidos establecidos aún no definen una estrategia común para abordar al partido, que fue elegido democráticamente pero cuyos valores son cuestionados por sectores políticos y académicos.
