El papa León XIV residirá en la Sede del Nuncio Apostólico en Argentina, el Palacio Fernández Anchorena, durante su visita al país los días 8, 9, 10 y 11 de noviembre. El edificio, legado al Vaticano por Adelia Harilaos de Olmos, ha alojado a los papas Pío XII, Juan Pablo II y Francisco antes de sus entronizaciones.
El papa León XIV se alojará en la Sede del Nuncio Apostólico en Argentina, el Palacio Fernández Anchorena, ubicado en la intersección de la avenida Alvear y Montevideo, en la Ciudad de Buenos Aires, durante su visita al país los días 8, 9, 10 y 11 de noviembre.
El palacio, embajada de la Santa Sede en el país desde abril de 1952, fue encargado en 1907 por el matrimonio de Juan Antonio Fernández y Rosa Irene de Anchorena y diseñado por el arquitecto francés Édouard Le Monnier. La residencia mantiene el modelo de un hôtel particulier francés, con una escalera de honor integrada al hall central de planta elíptica, rodeado de columnas corintias y coronado por una gran cúpula. En el primer piso se encuentran el salón de baile, el gran comedor, el comedor diario, la terraza y el jardín de invierno. En el segundo piso están las habitaciones principales, una cúpula y un pequeño comedor. Las habitaciones de servicio se distribuyen en la planta baja, junto al escritorio y la cocina, donde actualmente viven las monjas que mantienen el lugar.
El matrimonio Fernández Anchorena nunca habitó el palacio. Según el escritor Walter D’Aloia Criado, biógrafo de Adelia Harilaos de Olmos y autor de “La Nunciatura Apostólica en la Argentina” (2010) y “El Infierno y la gloria de Adelia María Harilaos de Olmos” (2012), la intención era inaugurarlo en 1910 para el centenario de la Revolución de Mayo, pero Juan Antonio tuvo un problema de salud y el matrimonio no regresó a Buenos Aires. Durante 13 años, hasta 1922, el palacio estuvo habitado únicamente por su servicio doméstico.
En octubre de 1922, el palacio fue alquilado y habitado por primera vez por Marcelo Torcuato de Alvear, recién electo presidente de la Nación, quien lo utilizó como residencia presidencial durante un año. Luego, en 1925, Adelia Harilaos de Olmos alquiló la propiedad. En 1942, tras la muerte de los dueños, compró el palacio de 5000 metros cuadrados a los hijos Fernández Anchorena.
Adelia Harilaos de Olmos nació el 16 de junio de 1865. En 1902 se casó en París con Ambrosio Olmos, quien falleció en 1906. Tras enviudar, recuperó el control de su fortuna y se dedicó a obras de beneficencia. En 1930 fue nombrada condesa del Estado Pontificio. Organizó el XXXII Congreso Eucarístico Internacional en Buenos Aires en 1934, donde recibió al cardenal Eugenio Pacelli, quien luego sería el papa Pío XII. En 1947, mediante testamento, donó la residencia a la Santa Sede con la condición de que fuera usada como Nunciatura Apostólica “en recuerdo de la visita de Pío XII”. Murió el 15 de septiembre de 1949.
Desde entonces, el palacio es la residencia oficial del nuncio apostólico. Alojó a Juan Pablo II durante sus dos visitas al país, en 1982 y 1987. Jorge Bergoglio, como arzobispo de Buenos Aires, visitaba periódicamente el palacio. Tras su entronización en 2013 como Francisco, no regresó al país.
El 22 de julio desembarcó en el país el nuevo nuncio, el estadounidense Michael Banach, quien junto a la Conferencia Episcopal Argentina y la Presidencia ultimará los detalles de la llegada del Papa. León XIV será el tercer papa en alojarse en la residencia porteña.
