El ingeniero zootecnista Juan Mauricio Álvarez presentó los desarrollos en ganadería de precisión para ovinos, incluyendo cercos virtuales y selección genética, durante un encuentro de la red Cyted.
El ingeniero zootecnista Juan Mauricio Álvarez, de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora y con doctorado en Salud Animal, expuso sobre los avances en ganadería de precisión para ovinos en una charla organizada por Cyted (Ciencia y Tecnología para el Desarrollo). La presentación se realizó ante una audiencia conectada desde seis países.
Álvarez se refirió a dos estudios en curso: los cercos virtuales y la selección genética de individuos con una relación más activa entre madre y cría. La ganadería de precisión utiliza sensores para medir datos en tiempo real, que mediante algoritmos se interpretan para la toma de decisiones. Los datos se envían a teléfonos móviles o computadoras.
Comportamiento ovino frente a los cercos virtuales
Los cercos virtuales consisten en un límite no físico que impide el avance del animal mediante estímulos como sonidos y descargas eléctricas. El aprendizaje asociativo permite mover animales en grandes extensiones sin elementos fijos. En un ensayo de pastoreo automatizado, se utilizaron dispositivos con sonidos de alerta y pulsos eléctricos. Se observó que los ovinos aprenden de los estímulos y comparten información entre ellos. La respuesta al primer estímulo fue del 75% y al segundo del 95%.
El grupo de investigación identificó tres tipos de comportamiento: exploradores (desafiantes), tímidos (inmovilizados por vacilaciones) y de comportamiento intermedio. Al agruparlos de modo heterogéneo, se registraron mejoras en la alimentación, ya que los exploradores buscaron y encontraron alimento. También se buscó medir el índice de estrés en la búsqueda de alimento.
Avances en Argentina de tecnologías de manejo de rodeos ovinos
En Argentina, la identificación a través de caravanas ya cuenta con regulación. Desde 2025 todos los terneros están identificados y se estima que en unos cinco años todo el rodeo estará registrado. En ganadería ovina existen variantes que incorporan geolocalización (caravana tech), con panel solar y durabilidad de cuatro años. Un lector de bolo ruminal alerta sobre animales enfermos, enviando información cada 15 minutos.
Otro sistema con antena RFID y sensor de movimiento mide la distancia entre madre y cordero, asigna un puntaje y resuelve un score de asociación madre-cría. Esto permite conocer comportamiento y definir características de compatibilidad y relación, que son heredables. También registra peso al nacer, registro de crianza y pesos en varias etapas. El costo marginal es bajo, solo una caravana más.
Otro dispositivo permite el peso al paso, registrando condiciones, partos y manejo posterior. En ovinos, existe un acuerdo entre INTA y una empresa argentina con 80 datos por segundo. Los comederos inteligentes, adaptados de vacas y cerdos, definen cuánto alimento y en qué tiempos. El animal se acerca, se lee la caravana y se deja caer el alimento. Cada animal come cinco veces en dosis precisas y quienes ya lo hicieron no reciben más. Se leen las amplitudes de consumo y se interviene en casos extremos.
Conclusiones
Álvarez indicó que los cercos virtuales son efectivos para evitar que el animal vaya donde no se quiere. El perfil del individuo fue relevante en el estudio; hay perfiles que podrían estimularse en la búsqueda de comportamientos predecibles y deseables. Señaló un potencial para seguir investigando, diseñar movimientos en el proceso de alimentación y trabajar en la duración de las baterías. En ovinos, la lana genera interferencia y complejiza el uso de tecnologías.
