El máximo tribunal rechazó el recurso de la defensa de Griselda Urzagaste y Carlos Agüero. La joven de 22 años fue torturada, violada y mutilada en 2017 en la ciudad de Salta.
La Corte Suprema de Justicia de la Nación dejó firme la condena a prisión perpetua de Griselda Maricel Urzagaste y Carlos Alfredo “Chury” Agüero por el femicidio de Daniela Paola Guantay, ocurrido en 2017 en la ciudad de Salta.
Los jueces Horacio Rosatti, Carlos Rosenkrantz y Ricardo Lorenzetti rechazaron el recurso de queja presentado por la defensa de los condenados. Según el fallo, la apelación “no refutaba todos y cada uno de los fundamentos de la sentencia que los condenó” a la pena máxima.
De acuerdo con el expediente judicial, entre la noche del jueves 2 y la madrugada del viernes 3 de marzo de 2017, Daniela Guantay, de 22 años, fue trasladada a una vivienda ubicada en el barrio 17 de Octubre de la ciudad de Salta, propiedad de Juan Reynaldo Álvarez, alias “el Viejo”. En ese lugar, según se probó, se ofrecía a mujeres jóvenes comprar y consumir sustancias a cambio de favores sexuales y domésticos.
Una vez en el interior, la joven, que se encontraba bajo los efectos de estupefacientes, fue atada a una silla con las manos hacia atrás. Los presentes comenzaron a interrogarla violentamente por una supuesta sustracción de droga perteneciente a Agüero. Entre los partícipes del hecho fueron identificados Álvarez, Urzagaste, Norberto “Chiqui” Silvestre, Julio César Monasterio y una menor de edad que tuvo participación activa. El tribunal calificó posteriormente los hechos como de “inusitada atrocidad y crueldad”.
Según informó el Ministerio Público Fiscal de Salta, los imputados torturaron a la víctima colocándole una bolsa en la cabeza, lastimándola con golpes y elementos cortantes, quemándole el cuerpo, violándola reiteradamente y amputándole las manos hasta causarle la muerte. Sus restos fueron trasladados en un automóvil y abandonados en la vera del río Mojotoro.
La madre de Daniela Guantay radicó la denuncia por la desaparición de su hija el 4 de marzo de 2017. Tres días después, el cuerpo fue hallado en las márgenes del río.
El juicio se desarrolló entre el 4 y el 27 de febrero de 2020 en la Sala VII del Tribunal de Juicio del distrito Centro. La fiscal penal Verónica Simesen de Bielke presentó una “abundante carga probatoria producida durante la investigación” y solicitó las máximas condenas para los imputados.
El 27 de febrero de 2020, los jueces Paola Marocco, María Livia Carabajal y Francisco Mascarello condenaron a Agüero, Silvestre, Monasterio, Álvarez y Urzagaste a prisión perpetua como “coautores del delito de homicidio calificado por mediar violencia de género por ser perpetrado con ensañamiento y por concurso premeditado de dos o más personas, agravado por la participación de un menor de edad”. La adolescente imputada fue declarada penalmente responsable.
En junio de 2024, la Sala I del Tribunal de Impugnación confirmó la decisión y al año siguiente hizo lo mismo la Corte de Justicia de Salta.
Solo la defensa de Urzagaste y Agüero, ejercida por el defensor oficial salteño Víctor Walter Clark, llegó con un recurso de queja extraordinario. La Corte Suprema resolvió rechazarlo en una resolución de diez líneas.
