La Asamblea de la prefectura japonesa de Okinawa aprobó dos resoluciones que solicitan una revisión fundamental del tratado que regula la presencia de las tropas estadounidenses en Japón, luego del arresto de un marine sospechoso de matar y robar a una mujer en la isla.
La Asamblea de la prefectura japonesa de Okinawa exigió este viernes una revisión “fundamental” del tratado que regula la presencia de las tropas estadounidenses en Japón, después del arresto de un marine sospechoso de matar y robar a una mujer en el territorio insular ubicado al sur del país asiático.
El órgano legislativo regional realizó esta petición, sin precisar qué tipo de modificaciones desea obtener del acuerdo, en dos resoluciones aprobadas por mayoría en una sesión plenaria durante la jornada, recogió la agencia de noticias local Jiji.
Además, la Asamblea protestó por lo ocurrido e instó al Ejército estadounidense a aplicar “estrictamente” medidas para evitar que se repita un hecho similar.
Asimismo, exigieron que las Fuerzas Armadas estadounidenses desplegadas en Okinawa aclaren su responsabilidad institucional y se disculpen con los seres queridos de la víctima, añadiendo que tales incidentes “ponen de manifiesto las limitaciones de los sistemas disciplinarios y educativos” de las tropas de Estados Unidos.
El fin de semana pasado, un marine estadounidense de 20 años estacionado en la base de Futenma fue arrestado por presuntamente matar y robarle la mochila y la cartera a una mujer de 39 en un hotel de la ciudad de Naha.
El caso ha provocado en los últimos días la reacción de la primera ministra, Sanae Takaichi, que abogó por tomar “todas las medidas necesarias para garantizar una respuesta completa”; del Ministerio de Exteriores, que convocó al embajador estadounidense, George Glass; del Ministerio de Defensa, que también presentó una protesta ante Washington; y del gobernador Genta Koja, que pidió medidas contra la violencia de los soldados.
Tras ello, el Ejército estadounidense anunció medidas que incluyen un toque de queda durante un mes a partir de hoy, después de haber aplicado un “periodo de capacitación” de 48 horas al personal sin permisos para salir de la base y con una prohibición total del consumo de alcohol.
Okinawa estuvo en manos de Estados Unidos desde 1945 hasta 1972, tras la derrota de Japón en la Segunda Guerra Mundial, y aún aloja el grueso de las bases estadounidenses en el archipiélago.
