En las más de 14 horas que duró el debate del Senado sobre el proyecto de reforma laboral hubo varios cruces altisonantes, pero se destacó un momento de incomodidad propiciado por la vicepresidenta Victoria Villarruel a propósito de la presencia en uno de los palcos del recinto de la secretaria General de Presidencia, Karina Milei.
La enemistad entre ambas es conocida y es en gran parte la causa principal de la distancia infranqueable que puso el presidente Javier Milei respecto de su vice, a quien exlcuyó por completo de la gestión.
En ese contexto, la Casa Rosada no suele tratar ni consultar demasiado con Villarruel cuando los funcionarios de la mesa chica, como Karina Milei o el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, quieren ir a presenciar una votacion, como fue en este caso. Pero la vicepresidenta, esta vez, pareció desquiarse con una picardía.
El incómodo momento entre Victoria Villarruel y Karina Milei en el debate de reforma laboral
Poco antes de la votación en general del proyecto de “modernización laboral”, Villarruel tomó la palabra para darle “la bienvenida” a Karina Milei, Adorni y a “los miembros del Poder Ejecutivo”.
Sonriendo, los mencionó a todos por cargo y nombre, en un tono ceremonioso y amable. De inmediato la cámara de Senado TV, el canal oficial que depende de la presidencia de la Cámara alta, enfocó al palco y se hizo muy visible la molestia de Karina Milei por haber sido nombrada y “recibida” como una invitada por su mayor enemiga.
La hermana del Presidente no pudo ni siquiera simular una sonrisa, como sí hicieron Adorni y Diego Santilli.La pésima relación con Karina Milei, el malestar acumulado por las críticas que le dedican los “trolls” de LLA en las redes y el hecho de que la transmisión oficial de la sesión dependen del Senado y no del Ejecutivo dejaron poco lugar a dudas sobre la intencionalidad del saludo especial de Villarruel a la secretaria general.
Además, según supo iProfesional de distintas fuentes parlamentarias, durante estas semanas la presidenta del Senado estuvo molesta por haber sido marginada por completo de las negociaciones que entabló la jefa del bloque oficialista, Patricia Bullrich, con los distintos bloques.
“Callate la boca” y “ponga orden”: el enojo de Patricia Bullrich en la sesión del Senado
también fue protagonista de un momento tenso durante el debate. En su caso, fue con los senadores del kirchnerismo, pero también involucró un poco a la vicepresidenta, todo bajo la mirada de la secretaria General de Presidencia.
Lo primero que molestó a la senadora libertaria fue que el jefe del bloque peronista/kirchnerista, José Mayans, criticara en su alocución a Javier Milei y comparara el proyecto de reforma laboral con una frase sobre el trabajo que podía leerse en uno de los campos de concentración del nazismo.
“Quiero simplemente informar, no a él sino al cuerpo, para que no se sienta agraviado personalmente, que la única persona que está presa en la Argentina es la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner”, remarcó Bullrich tras cuestionar la comparación que hizo Mayans.
Pero poco después, al ser interrumpida por Anabel Fernández Sagasti, la jefa del bloque LLA salió al cruce con peor tono: “Callate la boca porque no podés hablar. Estoy hablando yo”, le lanzó a la senadora kirchnerista.
Mientras el bloque Justicialista reaccionaba, Bullrich miró hacia el estrado donde se sienta Villarruel y le reclamó: “Presidenta, ponga orden”. Fue un llamado de atención breve que no escaló más allá, pero se enmarcó en la tensión que ya había generado la picardía de la vicepresidenta con Karina Milei, que miraba la escena desde el palco.
La reforma laboral tuvo media sanción del Senado
Tras 14 horas de debate el oficialismo logró aprobar en el Senado el proyecto de reforma laboral impulsado por el presidente Javier Milei con el apoyo de casi toda la oposición no peronista, aunque para ello tuvo que aceptar numerosos cambios al texto, que se siguieron negociando mientras transcurría la sesión, y aún le queda el desafío de que la Cámara de Diputados sancione la ley con un trámite exprés difícil de concretar.
El proyecto se aprobó en general con 42 votos a favor y 30 en contra, una mayoría abultada que La Libertad Avanza logró construir con la ayuda de gobernadores y bloques dialoguistas, conseguida con duras negociaciones que se extendieron hasta las horas finales de la sesión.
La discusión en el recinto giró todo el tiempo en torno a la promesa de LLA y aliados de que la reforma “generará más empleo registrado” y “adecuará normas” a la realidad laboral actual, contra la advertencia del peronismo/kirchnerismo de que “no moderniza nada” sino que “abarata los despidos” y “elimina derechos” del trabajador.
Pero además de la discusión concreta sobre el proyecto de reforma laboral, la sesión del Senado dejó otros destellos de conflictividad política como el momento al menos incómodo que le generó Victoria Villarruel a Karina Milei, en un capítulo inesperado de una pelea que viene desde el inicio de la gestión de Javier Milei y que no parece que vaya a terminar.
