Un nuevo capítulo de tensión política se abrió en torno al caso de la abogada argentina Agostina Páez, detenida en Brasil por una acusación de injuria racial. La senadora nacional Patricia Bullrich (La Libertad Avanza) realizó duras acusaciones contra el expresidente Alberto Fernández y la diputada nacional Marcela Pagano, señalándolos como responsables de entorpecer las gestiones para su regreso al país.
Un revés judicial que desató la polémica
El miércoles, el juez brasileño Guilherme Schilling Pollo Duarte resolvió que Páez deberá permanecer en territorio brasileño entre 10 y 15 días más, a la espera de la sentencia definitiva. Este fallo representó un cambio respecto a las expectativas del martes, cuando la propia joven se mostró optimista sobre su pronta liberación. La decisión judicial fue el detonante de un cruce público entre figuras políticas.
Las acusaciones de la oposición
A través de la red social X, Bullrich afirmó haber mantenido contacto con la madrastra de Agostina Páez, quien le habría transmitido la “desesperación” y la “angustia total” de la familia. “Su prioridad es una sola: su hija. Volver a tenerla en casa. No están para especulaciones ni para juegos políticos”, expresó la senadora. En su publicación, Bullrich acusó a Fernández y Pagano de “salir a atribuirse gestiones” y de condicionar su contacto con la familia a un “agradecimiento público”, algo que la familia habría rechazado.
En contrapartida, Bullrich destacó la labor del canciller Pablo Quirno, asegurando que trabaja “con responsabilidad, bajo las reglas de la diplomacia y enfocado en resultados. Sin show, sin fotos”.
La réplica de la diputada Pagano
Minutos después, Marcela Pagano respondió las acusaciones. La legisladora sostuvo que fue el propio canciller quien, al hablar públicamente sobre un eventual regreso inmediato, “perturbó los tiempos” del proceso. Pagano defendió su intervención y la de Alberto Fernández, argumentando que su gestión logró que el fiscal brasileño comprendiera “las diferencias culturales y el alcance legal del racismo” entre Argentina y Brasil.
En un tono de confrontación, Pagano contraatacó: “La que juega con el dolor de las familias sos vos, que saliste corriendo a sacarte una foto con Gallo y hasta te lo llevaste al teatro”. La referencia es a Facundo Gallo, hijo de la abogada detenida, generando una escalada en el tono del intercambio.
El trasfondo del caso
Agostina Páez fue detenida en Río de Janeiro tras ser acusada de realizar gestos considerados racistas a la salida de un bar en el barrio de Ipanema. El caso generó repercusión mediática en ambos países y derivó en un complejo proceso judicial y diplomático para lograr su repatriación. El cruce entre las figuras políticas evidencia cómo un caso judicial internacional puede transformarse rápidamente en un campo de batalla política doméstica, con acusaciones cruzadas sobre quién trabaja genuinamente por la ciudadana y quién busca capitalización electoral.
