Este domingo 25 de marzo se conmemora en Argentina el Día del Niño por Nacer, una efeméride instituida hace más de dos décadas con el objetivo declarado de promover y defender la vida humana desde el momento de la concepción. La fecha no es arbitraria, sino que se alinea con una de las principales celebraciones del calendario litúrgico católico.
Un origen vinculado a la tradición católica
La elección del 25 de marzo responde a la festividad de la Anunciación del Señor, que recuerda el momento en que, según la doctrina cristiana, el Arcángel Gabriel anunció a la Virgen María que concebiría a Jesús. Desde una perspectiva religiosa, este día marca el inicio de la encarnación, situándose exactamente nueve meses antes de la Navidad, celebrada el 25 de diciembre.
El camino hacia su establecimiento oficial
El primer país en consagrar una jornada con esta denominación fue El Salvador, en 1993, bajo el nombre de “Día del Derecho a Nacer”. La iniciativa cruzó fronteras y llegó a la Argentina, donde fue formalizada mediante el Decreto 1406/98, firmado por el entonces presidente Carlos Menem y su canciller, Guido Di Tella. El texto oficial, publicado en el Boletín Oficial el 10 de diciembre de 1998, declaraba que “el derecho a la vida no es una cuestión de ideología, ni de religión, sino una emanación de la naturaleza humana”.
Una celebración con alcance internacional
Tras su adopción en Argentina, el gobierno de la época impulsó la difusión de la conmemoración entre otras naciones. Se enviaron cartas a mandatarios de América Latina, España, Portugal y Filipinas, invitándolos a sumarse. Varios países, entre ellos Chile, Guatemala, Costa Rica y Perú, establecieron fechas similares en sus calendarios.
La primera celebración oficial en territorio argentino tuvo lugar en 1999 en el Teatro Coliseo. Además, la fecha coincide con el aniversario de la encíclica “Evangelium Vitae” (El Evangelio de la Vida), promulgada por el Papa Juan Pablo II el 25 de marzo de 1995, documento en el que el pontífice enfatizó el valor de la vida humana en todas sus etapas.
Un marco legal y conceptual
El decreto fundacional de la efeméride en Argentina se apoyó en instrumentos internacionales de derechos humanos. Citó expresamente un fragmento de la Declaración Universal de Derechos Humanos de 1948, que proclama la dignidad intrínseca y los derechos iguales e inalienables de todos los miembros de la familia humana como base para la libertad, la justicia y la paz en el mundo.
Desde su instauración, el Día del Niño por Nacer ha sido objeto de actos y reflexiones por parte de diversos sectores de la sociedad, generando un espacio de debate anual en torno a los conceptos de vida, derechos y concepción, en un contexto donde la legislación sobre interrupción voluntaria del embarazo ha evolucionado en años recientes.
