El Poder Ejecutivo dispuso una reestructuración integral del Ministerio de Salud de la Nación, que asume las funciones que hasta ahora ejercía la Agencia Nacional de Discapacidad. La modificación fue establecida por el Decreto 193/2026, publicado este miércoles en el Boletín Oficial, y entró en vigencia de forma inmediata.
Un rediseño para centralizar decisiones
El decreto presidencial tiene como objetivo declarado la simplificación de la estructura administrativa y la concentración de la toma de decisiones. Para ello, se procedió a la eliminación de diversas unidades organizativas y cargos que habían sido creados en gestiones anteriores. La norma enfatiza que no se crearán nuevos organismos, sino que se realizará un reordenamiento de las áreas estratégicas ya existentes.
Según el texto legal, la medida busca “optimizar recursos y mejorar la eficiencia administrativa sin incrementar la cantidad de unidades organizativas”. Todos los cambios se financiarán con los créditos presupuestarios ya asignados al Ministerio de Salud, sin partidas adicionales.
Cambios en la gestión de fondos para discapacidad
Uno de los aspectos más significativos de la reestructuración es la reconfiguración del Fondo Nacional para la Inclusión Social de las Personas con Discapacidad. Este fondo, que financia programas y políticas específicas para el sector, tendrá ahora un nuevo órgano de gobierno.
Se crea un Consejo de Articulación de Programas, que será responsable de la administración, evaluación y aprobación de las iniciativas que se financien con esos recursos. Este cambio centraliza en un único organismo las decisiones sobre la asignación y ejecución de los fondos destinados a discapacidad.
Contexto de reformas y reacciones
Esta reestructuración se enmarca en una serie de modificaciones administrativas que el Gobierno está impulsando en diferentes áreas del Estado, con un enfoque común en la reducción de estructuras y la centralización de funciones. En el ámbito de Salud, el rediseño impacta directamente en áreas sensibles vinculadas a la atención, rehabilitación e inclusión de personas con discapacidad.
Hasta el momento, las autoridades no han detallado cambios operativos concretos en la prestación de servicios públicos ni en la continuidad de los programas vigentes. Sin embargo, la reasignación de competencias y la eliminación de estructuras previas configuran un nuevo esquema de funcionamiento interno cuyo impacto práctico se irá observando en el corto y mediano plazo.
La medida se conoce en un contexto de otros anuncios relacionados con el área, como la decisión de retirar al país de la Organización Mundial de la Salud y la revisión de entes nacionales del sector. Asimismo, se produjo la renuncia de la viceministra de Salud, Cecilia Loccisano, aunque no se ha establecido una vinculación oficial entre su salida y esta reestructuración.
