La periodista y escritora venezolana Karina Sainz Borgo, residente en España desde hace más de dos décadas, manifestó una posición crítica frente a la evolución de la política exterior estadounidense hacia Venezuela. En declaraciones recientes, la analista calificó como “escandaloso” el proceso de normalización de relaciones que, según su visión, la administración de Donald Trump está impulsando con representantes del gobierno de Nicolás Maduro, específicamente con la vicepresidenta Delcy Rodríguez.
Preocupación por un “blanqueamiento” del régimen
Sainz Borgo, reconocida por su firme postura contra el chavismo y ganadora del Premio de Periodismo David Gistaud en 2023, describió la situación actual como un “mecanismo de reabsorción” del régimen venezolano por parte de actores internacionales. “Lo que está ocurriendo es una especie de blanqueamiento”, afirmó, subrayando su inquietud porque “la mayoría de las fuerzas democráticas parecen excluidas por completo de la ecuación”.
La periodista cuestionó la coherencia de la política exterior estadounidense, sugiriendo que detrás del acercamiento podría primar un interés económico vinculado a los hidrocarburos, más que una genuina apertura política. “No veo bajo ninguna circunstancia un gesto de apertura política”, señaló, al tiempo que criticó las excarcelaciones de presos políticos por considerarlas “discrecionales” y carentes de transparencia.
Análisis sobre el poder actual en Venezuela
Al referirse a Delcy Rodríguez y a su hermano Jorge Rodríguez, Sainz Borgo fue contundente: “Sí, claramente” la considera una figura dictatorial. Explicó que ambos actúan como una unidad que representa las dos caras del poder en Venezuela: el Ejecutivo y los “tentáculos legislativos”. Según su análisis, estos líderes arrastran “la misma falla de origen” que Nicolás Maduro y Diosdado Cabello, siendo imputables por similares delitos y acusaciones.
La escritora mostró escepticismo sobre una transición democrática real en el corto plazo, a pesar de la existencia de un presidente electo, Edmundo González Urrutia. Señaló la ausencia de un llamado a elecciones transparentes y criticó la ley de amnistía, a la que no considera un instrumento claro. Además, destacó que aún no se han desmontado los mecanismos que permiten la tortura en el país.
Entre la literatura y el análisis político
Paralelamente a su aguda mirada política, Karina Sainz Borgo continúa su carrera literaria. Acaba de publicar su cuarta novela, “Nazarena”, una saga familiar marcada por la violencia y la opresión, que ha sido descrita por la directora editorial de Alfaguara, Pilar Reyes, como un libro que “levanta un territorio”. La obra narra la historia de ocho hermanas que conviven en un clima asfixiante, con ecos de clásicos como “La casa de Bernarda Alba” y “Cien años de soledad”.
Su anterior novela, “La hija de la española”, un retrato de la tragedia venezolana traducido a 26 idiomas, fue adaptada al cine con el título “Aún es de noche en Caracas”. La película, dirigida por Mariana Rondón y Marité Ugás y producida por el actor Édgar Ramírez, ya está disponible en Netflix para los usuarios de Argentina, tras su estreno en cines de Latinoamérica y España.
Para Sainz Borgo, su labor literaria y su análisis político están intrínsecamente ligados por una misma preocupación: la comprensión de los mecanismos del poder, la violencia y la resistencia, tanto en el ámbito familiar como en el escenario geopolítico.
