La Justicia de Neuquén ordenó al municipio y a una empresa privada pagar 43 millones de pesos a un obrero que sufrió graves lesiones tras una caída en una obra pública.
Un trabajador sufrió un accidente laboral mientras soldaba en una obra que se desarrollaba en la terminal de ómnibus de Cutral Co, en Neuquén. El hombre cayó desde una altura superior a los tres metros.
El Juzgado Civil N°2 de la provincia dispuso que el municipio de Cutral Co y una empresa privada deberán pagarle una indemnización de 43 millones de pesos. El fallo avaló el reclamo del obrero, quien denunció que al momento del accidente “no contaba con los elementos de seguridad necesarios”.
La demanda fue iniciada por el trabajador, quien sufrió fracturas en dos vértebras dorsales con posible afectación de la médula ósea, producto de la caída. En su testimonio, el hombre declaró: “Trabajábamos con condiciones laborales muy precarias”.
El proyecto en el que intervenía consistía en la colocación de estructuras de hierro y pantallas LED en la terminal, donde se difundirían logros de la gestión municipal. Tanto la empresa contratista como el municipio negaron inicialmente cualquier vínculo laboral con el damnificado, argumentando que había sido contratado de manera informal y que la obra había sido delegada a un tercero.
Sin embargo, el juez Eduardo Richter, titular del Juzgado Civil N°2, consideró probado que el accidente ocurrió mientras el trabajador prestaba tareas para la empresa contratista, en el marco de un contrato de obra solicitado por la municipalidad. El magistrado aplicó la “teoría del riesgo creado”, al considerar que el daño derivó de una actividad riesgosa en la que el trabajador no contaba con elementos de seguridad adecuados.
En el fallo, Richter detalló que se asignó una incapacidad física del 37,50% al trabajador, quien actualmente “no puede efectuar labores que le demanden esfuerzo físico como lo hacía con anterioridad”. Tras la sentencia, tanto el municipio como la empresa contratista recurrieron la decisión.
