Una mujer denuncia presuntos maltratos hacia sus cuatro sobrinos por parte de la madre y su pareja. Asegura que, pese a un acuerdo judicial previo, los niños fueron devueltos al hogar materno y ahora desconoce el paradero de tres de ellos.
Una tía paterna denunció una presunta situación de maltrato infantil que involucra a sus cuatro sobrinos en el municipio bonaerense de Malvinas Argentinas. Natasha Romero difundió el caso a través de redes sociales, reclamando información sobre el estado y el paradero de tres de los menores.
Según su relato, los niños, identificados como León (11), Austin (9), Evan (7) y Mateo (5) años, habrían sufrido abusos por parte de la pareja de su madre, Vanesa Coronel. Debido a denuncias y pericias, los menores quedaron al cuidado de su padre, Esteban Gonzalo Romero, y la familia paterna.
Romero afirmó que, el 27 de febrero, la madre realizó una presentación ante el Servicio Local de Protección de los Derechos de los Niños de Malvinas Argentinas. A partir de esa intervención, los hermanos habrían sido llevados nuevamente con ella, sin considerar -según la denunciante- las acusaciones previas ni un acuerdo de tenencia compartida vigente.
Dicho acuerdo judicial, establecido por antecedentes de presunta violencia física y psicológica atribuida a la pareja de la madre, regulaba que Coronel podía ver a los niños solo algunos días a la semana sin pernoctar. La tía acusó que, pese a las advertencias, la madre continuó la relación.
Romero sostuvo que pericias iniciales constataron en los niños un “fuerte deterioro emocional”, con dificultades para dormir y episodios de incontinencia. Durante el tiempo que rigió el acuerdo, ella aseguró haberlos acompañado diariamente en sus actividades y terapias.
La denunciante también hizo referencia a un episodio del 14 de marzo, donde el mayor de los hermanos, León, habría intentado escapar de la vivienda materna, lo que derivó en la intervención de la policía de José C. Paz. Desde entonces, la familia paterna afirma no tener información sobre Austin, Evan y Mateo, ni se les permite contacto.
“La mamá sigue con la misma persona denunciada por abuso. Hay violencia. Tenemos miedo por ellos. Nadie está haciendo nada”, afirmó Romero, cuestionando la inacción de organismos como el Servicio Local, la DINAF y el Juzgado de Familia N°1 de San Martín.
