Aunque es una bebida milenaria valorada por sus propiedades antioxidantes, especialistas advierten que su ingesta no es recomendable para todas las personas. Conocé los detalles y las precauciones.
El té verde, una infusión originaria de China y consumida desde hace miles de años, es reconocido por sus compuestos bioactivos y efectos positivos en el organismo. Sin embargo, expertos en salud señalan que su consumo puede implicar riesgos para ciertos grupos, especialmente cuando se ingiere en exceso o sin supervisión médica.
Esta bebida se obtiene de la planta Camellia sinensis, al igual que otros tés como el negro y el oolong, pero se distingue por un procesamiento mínimo que evita la oxidación de las hojas y conserva sus propiedades. Su consumo se extendió desde la antigua China a Japón y luego a Europa.
Según publicaciones médicas, el té verde contiene cafeína, catequinas y polifenoles, compuestos a los que se atribuyen beneficios como la aceleración del metabolismo, la mejora de la digestión, la regulación del colesterol LDL (‘malo’) y del azúcar en sangre, así como efectos antioxidantes.
No obstante, organismos como la Dirección General de Medicamentos, Insumos y Drogas (Digemid) de Perú advierten que el consumo excesivo puede provocar efectos adversos, documentándose incluso casos de toxicidad hepática asociados a su ingesta prolongada.
Grupos que deben tener precaución
Los especialistas recomiendan moderación o evitar su consumo en los siguientes casos:
- Personas sensibles a la cafeína: Su contenido de teína puede acelerar el ritmo cardíaco, alterar el sistema nervioso y provocar migrañas.
- Pacientes bajo tratamiento médico: Puede interactuar con ciertos fármacos, por lo que se sugiere consultar con un profesional de la salud.
- Mujeres embarazadas o en período de lactancia: Puede interferir con la absorción de ácido fólico y hierro vegetal, y generar estimulación excesiva.
- Personas con alergias a sus componentes: Deben evitar esta bebida para prevenir reacciones adversas.
En conclusión, si bien el té verde puede aportar diversos beneficios, los expertos coinciden en que su consumo debe ser moderado y considerar las condiciones individuales de salud de cada persona.
