Un análisis del Pew Research Center revela que en 2023 nacieron unos 300.000 bebés de madres sin estatus migratorio regular, la cifra más alta en más de una década, en un contexto de debate sobre la ciudadanía por nacimiento.
En el año 2023, aproximadamente 300.000 bebés nacieron en Estados Unidos de madres sin estatus migratorio regular, según un análisis del Pew Research Center. Esta cifra representa el nivel más alto desde 2011 y marca un incremento significativo respecto a los 215.000 registrados en 2019. Si se suman los partos de madres con estatus migratorio temporal, el total asciende a 320.000 nacimientos, equivalente al 9% de todos los bebés nacidos en el país ese año.
Los datos se conocen en un momento clave del debate migratorio. El 1° de abril, la Corte Suprema escuchó los alegatos orales en el caso Trump v. Barbara, que cuestiona la constitucionalidad de un decreto del expresidente Donald Trump. Esta orden ejecutiva, firmada al inicio de su segundo mandato, busca eliminar la ciudadanía automática para los hijos de inmigrantes sin residencia legal permanente.
Según el informe de Pew, el crecimiento reciente en estos nacimientos sigue de cerca la evolución de la población indocumentada en el país, que alcanzó un récord de 14 millones de personas en 2023. Tras una caída de más del 40% entre 2006 y 2019, la tendencia se revirtió a partir de ese último año.
Del total de 300.000 nacimientos en 2023, unos 245.000 correspondieron a casos en los que el padre tampoco era ciudadano ni residente permanente legal. Este subconjunto sería el directamente afectado y quedaría excluido de la ciudadanía automática si el decreto de Trump llegara a implementarse.
Hasta el momento, ningún tribunal inferior ha avalado la medida; tres cortes de distrito la bloquearon antes de que el caso llegara al máximo tribunal. Durante la audiencia del 1° de abril, varios jueces, incluidos algunos designados por Trump, mostraron escepticismo ante los argumentos de la administración que impulsa el decreto. El presidente del tribunal, John Roberts, destacó ante un argumento gubernamental: “Es la misma Constitución”.
La audiencia también fue histórica, ya que fue la primera vez, según registros, que un presidente en ejercicio asistió a los alegatos orales de un caso en el que su gobierno es parte.
