El economista jefe de BlackToro, Fernando Marengo, proyectó una inflación descendente para el segundo semestre de 2025, aunque advirtió sobre los desafíos estructurales que enfrenta la economía argentina.
Fernando Marengo, economista jefe de BlackToro, expuso ante el Comité de Inversiones de la ALyC SyC Inversiones, donde trazó un diagnóstico sobre la economía argentina. Señaló que hay crecimiento, pero desigual; desinflación, aunque con costos para las empresas; y un horizonte político que los mercados ya descuentan.
Marengo indicó que el volumen de actividad económica tocó un máximo histórico en enero de 2025, pero febrero mostró una caída. “El escenario es extremadamente heterogéneo”, afirmó. Sectores como agricultura, minería, energía y hotelería operan en niveles récord, mientras que industria y construcción siguen rezagadas. En Córdoba, el 44% de las industrias presentan números negativos.
El economista explicó que el “mal humor” empresarial no se debe a falta de ventas, sino a la fuerte caída de la rentabilidad. Proyectó que, tras un pico inflacionario en marzo (3,4%), la inflación retomará su tendencia descendente, perforando el 2% en el segundo semestre y acercándose al 1,5% mensual.
Marengo advirtió que, con inflación alta, muchas empresas sostenían su rentabilidad con ganancias financieras. “En la medida que baje la inflación, las empresas rentables van a ser las productivas”, sostuvo. También criticó la política monetaria actual, calificándola de “fuertemente contractiva”, con tasas reales entre el 4% y el 6% mensual por encima de la inflación, lo que frena sectores dependientes del crédito.
En el plano político, Marengo destacó el superávit fiscal como un piso difícil de revertir. “Es difícil pensar en un candidato que gane diciendo: ‘Volvemos al déficit fiscal’”, planteó. Finalmente, vinculó la economía con la pobreza: “La única respuesta que tiene Argentina para bajar la pobreza es crecer. No hay atajos ni soluciones mágicas”.
