La serie protagonizada por Guillermo Francella vuelve a grabar su nueva temporada en un emblemático edificio porteño que ya es un personaje más de la trama.
La exitosa serie argentina El Encargado, protagonizada por Guillermo Francella, volvió a generar expectativa con el rodaje de su temporada 4, que nuevamente tiene como escenario central un edificio cargado de identidad porteña. La ficción, que combina humor negro con crítica social, encontró en esta locación un elemento clave para construir la atmósfera que rodea a su protagonista, Eliseo, el encargado que todo lo ve y todo lo sabe.
La locación elegida para las grabaciones se encuentra en la calle Arribeños al 1600 del barrio de Belgrano, en la Ciudad de Buenos Aires. Se trata de una zona residencial de impronta clásica, donde predominan las construcciones de estilo racionalista y art decó.
La elección del lugar de rodaje no fue casual: el entorno refuerza el contraste entre la apariencia elegante del edificio y las tensiones internas que atraviesan sus habitantes en la serie. Desde el punto de vista arquitectónico, el edificio presenta una fachada sobria, con balcones amplios, líneas rectas y detalles que remiten a construcciones de mediados del siglo XX.
“Queríamos un edificio que transmitiera cierta elegancia, pero también cotidianidad. Ese equilibrio es clave para que el espectador sienta que lo que pasa podría ocurrir en cualquier consorcio”, explicaron los directores del proyecto, Gastón Duprat y Mariano Cohn.
“La arquitectura nos permite jugar mucho con encuadres y puntos de vista. Hay una idea de que siempre alguien puede estar mirando, y eso se traduce visualmente en cada plano”, agregaron, en referencia al lenguaje cinematográfico que caracteriza la historia.
Con el avance de las temporadas, el edificio donde se filma El Encargado se convirtió en un punto de interés para fanáticos y curiosos. Cada vez son más las personas que recorren la zona con la intención de identificar la locación o capturar una imagen del lugar. Este fenómeno se intensificó con el éxito de la serie en plataformas digitales.
El atractivo turístico radica no solo en la popularidad del programa, sino también en la posibilidad de asomarse a un espacio cotidiano transformado en escenario de ficción. Vecinos del barrio señalaron que durante los días de rodaje es frecuente ver equipos técnicos, cámaras y movimientos logísticos que alteran la rutina habitual, aunque siempre bajo estrictas medidas de organización.
Además, la serie logró resignificar la figura del encargado de edificio, un rol muy presente en la vida urbana argentina. Esto contribuyó a que el inmueble no sea solo una locación, sino casi un personaje más dentro de la trama, con identidad propia y una fuerte carga simbólica.
