Las grandes tecnológicas estadounidenses se integran cada vez más con las fuerzas armadas en un nuevo complejo militar-digital, visible en operaciones como los bombardeos en Gaza e Irán.
En Estados Unidos, las grandes empresas tecnológicas, conocidas como big-tech, están profundizando su colaboración con las fuerzas armadas, dando forma a un nuevo complejo militar-digital. Este fenómeno se ha hecho particularmente visible en operaciones recientes, como los bombardeos en Gaza e Irán, donde la inteligencia artificial habría jugado un papel clave en la planificación y ejecución de ataques.
Según diversos informes, sistemas de IA desarrollados por compañías de Silicon Valley están siendo utilizados para analizar datos de inteligencia, identificar objetivos y optimizar estrategias militares. Esto plantea interrogantes sobre el papel de la tecnología en conflictos armados y sus implicancias éticas.
Expertos señalan que esta integración no es nueva, pero se ha acelerado en los últimos años, generando debates sobre la regulación y el control de estas herramientas en contextos bélicos. Desde Argentina, la noticia invita a reflexionar sobre cómo la innovación tecnológica puede influir en la geopolítica global.
