El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) anunció que intensificará operativos en jurisdicciones que limitan la cooperación con la agencia, en el marco de un plan de deportaciones masivas.
Bajo órdenes del gobierno de Donald Trump, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) volverá a realizar redadas en varias jurisdicciones de Estados Unidos. Según declaraciones oficiales, los funcionarios se centrarán en las ciudades que limitan la cooperación con la agencia federal.
A lo largo de 2025, EE.UU. fue escenario de redadas federales que derivaron en arrestos y deportaciones de migrantes. En declaraciones recientes, el llamado zar de la frontera, Tom Homan, reconoció que se cometieron ciertos errores. Sin embargo, en su testimonio aseguró que el objetivo aún es el mismo.
En el marco de su participación en la Exposición Anual de Seguridad Fronteriza en Phoenix, Arizona, Homan indicó que la gestión buscará retomar las deportaciones masivas, pero “de una manera más inteligente”. En esa línea, afirmó que las “operaciones masivas” continuarán, con un foco especial en las ciudades que limitan su cooperación con el ICE a través de las políticas santuario.
“Durante cuatro años, sufrimos una crisis histórica de inmigración ilegal. ¿Qué se necesita ahora? Una deportación masiva histórica”, manifestó, según reprodujo CBS News. Luego, señaló que el ICE va a “inundar la zona”.
Consultado por los periodistas presentes en el evento, Homan sostuvo que la razón por la que los ciudadanos no ven tantos videos de redadas como antes es porque ahora la agencia prioriza operaciones “dirigidas”, centradas en arrestar a personas que tienen antecedentes penales. Además, aseguró que desde que se redujo la actividad tras las operaciones de Minneapolis a principios de año, la Patrulla Fronteriza dejó de realizar controles de inmigración aleatorios en estacionamientos y lugares públicos.
Pese a esta afirmación, remarcó que el ICE continuará con arrestos de personas que encuentren durante las operaciones si están en EE.UU. de forma ilegal. Esto afectará incluso a quienes carecen de antecedentes penales y no son los objetivos originales de las redadas.
En marzo de 2026 se llevaron a cabo 225 vuelos de expulsión hacia 46 países. Esto representa un incremento del 23% respecto a febrero, según un análisis de Human Rights First. Además, el número de destinos aumentó en un 48% en comparación con el mes anterior. Entre los países a los que fueron destinados los inmigrantes, Guatemala y Honduras son los receptores más frecuentes, con una acumulación del 41% de todos los vuelos de deportación. También se registraron vuelos por primera vez hacia Moldavia, Myanmar y Tailandia, y se reanudaron las expulsiones a países como Tayikistán, Belice, Togo y Trinidad y Tobago.
A pesar de un cierre gubernamental que afectó al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), el total de vuelos relacionados con el ICE alcanzó los 1794 en marzo. La cifra corresponde a un aumento del 122% en comparación con el año anterior.
En cuanto a las detenciones, los datos más recientes corresponden al rastreador de la organización Transactional Records Access Clearinghouse (TRAC). En su página web, muestra que en enero y febrero de 2026 la población detenida por ICE superó las 73.000 personas. Del total, aproximadamente el 70% no tenía antecedentes penales. En abril, el número se redujo a 60.311, aunque la estadística sobre historial criminal es la misma. Asimismo, muchos de los condenados cometieron solo delitos menores, como infracciones de tráfico.
