El Gobierno de Honduras acordó mantener de manera temporal el plazo tradicional de 28 días para el pago de la factura de energía eléctrica, luego de las críticas generadas por la decisión de reducir el período a 15 días.
El Gobierno de Honduras acordó mantener de manera temporal el plazo tradicional de 28 días para el pago de la factura de energía eléctrica, luego de las críticas y preocupación generadas por la decisión de la Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE) de reducir el período de pago a únicamente 15 días.
El anuncio fue realizado este miércoles por el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, quien detalló que el acuerdo fue alcanzado junto al presidente de la República, Nasry Asfura, el gerente de la ENEE, Guillermo Peña, y el presidente de la Comisión de Energía del Legislativo, Milton Puerto.
“El plazo de 28 días se mantendrá como una medida temporal”, adelantó Zambrano, señalando que el anuncio oficial será realizado posteriormente por el Poder Ejecutivo.
La decisión ocurre apenas días después de que la estatal eléctrica informara públicamente que, a partir de mayo de 2026, los usuarios tendrían únicamente 15 días para cancelar sus recibos de energía desde la fecha de entrega de la factura.
La medida había provocado cuestionamientos en distintos sectores debido al impacto económico que podría representar para miles de familias hondureñas, especialmente en medio del incremento del costo de vida, combustibles y alimentos.
A través de un comunicado difundido el pasado 5 de mayo, la ENEE explicó que el ajuste buscaba modificar los tiempos de facturación y cobro del servicio eléctrico.
“Tu factura deberá ser pagada dentro de los 15 días contados a partir de la fecha de entrega del recibo”, señalaba el documento oficial publicado por la estatal.
Sin embargo, el anuncio generó una ola de reacciones entre usuarios, sectores sociales y políticos, quienes advirtieron que muchas familias apenas logran cubrir sus gastos básicos mensuales y que reducir el plazo de pago aumentaría el riesgo de mora o suspensión del servicio eléctrico.
La energía eléctrica representa uno de los gastos más sensibles para los hogares hondureños, particularmente en zonas urbanas donde el uso de ventiladores, refrigeradoras y otros electrodomésticos incrementa el consumo debido a las altas temperaturas.
Además, pequeños negocios y emprendedores también habían expresado preocupación por el cambio, argumentando que muchos manejan ciclos de ingresos quincenales o mensuales y que el nuevo plazo complicaría el cumplimiento puntual de sus obligaciones.
Posteriormente, el gerente de la ENEE, Guillermo Peña, confirmó que la decisión de mantener los 28 días será temporal y estará ligada al comportamiento del precio internacional del petróleo. Según explicó, la medida continuará vigente mientras el barril del petróleo permanezca por encima de los 90 dólares en el mercado internacional.
El funcionario señaló que los altos costos del combustible impactan directamente en las finanzas de la estatal eléctrica y en la generación energética del país. Honduras continúa dependiendo parcialmente de generación térmica vinculada al uso de combustibles derivados del petróleo, situación que vuelve más vulnerable el sistema energético frente a crisis internacionales o aumentos abruptos en los precios del crudo.
En los últimos años, la ENEE ha enfrentado fuertes problemas financieros relacionados con pérdidas técnicas, mora, subsidios, deudas históricas y altos costos operativos. A esto se suma el desafío de estabilizar el sistema eléctrico nacional mientras aumenta la demanda energética y persisten reclamos ciudadanos por interrupciones del servicio y variaciones en las tarifas.
La decisión de revertir temporalmente la reducción del plazo de pago busca aliviar la presión económica sobre la población mientras el Gobierno intenta mantener estabilidad financiera dentro de la estatal energética. Aunque la medida ha sido recibida con alivio por muchos usuarios, persiste incertidumbre sobre cuánto tiempo se mantendrá vigente y si en el futuro la ENEE retomará el plan de reducir nuevamente el período de pago.
