Ciencias de Datos y Ciencias de la Computación, en la Facultad de Ciencias Exactas, aún no comenzaron el ciclo lectivo a casi dos meses del inicio.
El conflicto universitario en la Universidad de Buenos Aires (UBA) continúa afectando el dictado de clases. En la Facultad de Ciencias Exactas, dos carreras no iniciaron el cuatrimestre debido a medidas de fuerza de docentes y no docentes.
Se trata de Ciencias de Datos y Ciencias de la Computación. A casi dos meses del inicio del ciclo lectivo, los estudiantes no tuvieron clases en varias materias. El conflicto se enmarca en reclamos por la falta de implementación de la Ley de Financiamiento Universitario y por la situación salarial del sector docente.
En gran parte de la UBA los estudiantes avanzan hacia la etapa de parciales, pero en estas dos carreras la ausencia de clases presenciales y virtuales generó incertidumbre sobre la continuidad del cuatrimestre. Desde el rectorado señalaron que en la mayoría de las facultades se intentó sostener la actividad académica mediante plataformas virtuales o reprogramación de contenidos. No obstante, admitieron que en Ciencias Exactas hay particularidades por la extensión del conflicto en algunas cátedras.
Fuentes del rectorado, encabezado por Ricardo Gelpi, indicaron que el objetivo fue evitar que las medidas de fuerza afecten el desarrollo de las cursadas. En varias unidades académicas se adoptaron alternativas como clases virtuales, materiales en campus o esquemas de dictado parcial. También se aplicaron modalidades como la “huelga a la japonesa”, donde las actividades continúan sin afectar exámenes ni contenidos centrales. Sin embargo, reconocieron que en Ciencias Exactas persisten situaciones donde algunas materias no iniciaron o lo hicieron de forma parcial.
Otro punto señalado por la facultad es la salida de docentes e investigadores. Según datos de la unidad académica, desde fines de 2023 renunciaron más de 400 docentes e investigadores, reduciendo la planta de aproximadamente 3.000 a poco más de 2.500 profesionales. Advirtieron que esto impacta en la calidad académica y en el funcionamiento de carreras que requieren alta dedicación, como las vinculadas a ciencias de datos y computación. También indicaron que muchos docentes dependen exclusivamente de su salario universitario.
Mientras continúan las negociaciones y las medidas de fuerza, el panorama en la UBA sigue siendo incierto. En algunas carreras las clases se dictan con normalidad, en otras de forma parcial y en casos puntuales aún no comenzaron. Desde la Facultad de Ciencias Exactas y el rectorado coincidieron en que el objetivo es evitar que los estudiantes pierdan el cuatrimestre, aunque reconocieron que el conflicto no está resuelto.
