En la ciudad de Madrid, cada vez más personas recogen objetos abandonados en la vía pública para darles un segundo uso. Esta práctica, conocida en algunos países como trash hunting, se ha potenciado mediante grupos de Telegram y cuentas de Instagram que facilitan la reutilización de muebles, plantas y enseres antes de que sean desechados.
En distintas zonas de Madrid, es habitual encontrar sillas, lámparas, plantas o muebles junto a contenedores de basura. Algunos transeúntes deciden llevarlos a sus hogares para reutilizarlos, una acción que se ha vuelto más frecuente en los últimos años. Según relatan participantes de esta práctica, el objetivo no es solo el ahorro económico, sino también la sostenibilidad y la reducción de residuos.
Clara, una joven que se mudó de Granada a Madrid, forma parte de grupos de Telegram organizados por barrios bajo el nombre “No lo tires”. En estos canales, los vecinos comparten fotografías y ubicaciones de objetos que han sido abandonados o que desean regalar antes de tirarlos. “Es un grupo donde, si ves cosas en la basura y no lo quieres, mandas una foto y su ubicación para que pueda ir otra persona”, explicó Clara. Entre sus hallazgos recientes mencionó un banco metálico de vestuario, plantas de aloe vera, macetas, tazas y pequeños muebles.
En ocasiones, se encuentran viviendas enteras vaciadas. “A veces vacían casas; esas son las mejores veces. Igual se muere la persona que vivía ahí y lo dejan todo fuera”, relató Clara. Vajilla, ropa, libros y otros objetos aparecen amontonados junto a los contenedores a la espera de ser recogidos.
Sandra, administradora de la cuenta de Instagram “Estoy en la basura”, que supera los 66.000 seguidores, creó el perfil a finales de 2020 durante la pandemia. Tras observar la cantidad de objetos útiles abandonados en las calles de Madrid, decidió utilizar la red social para conectar esos objetos con personas interesadas. “Veía muchísimas cosas nuevas o muy útiles y me daba rabia no poder llevármelas”, recordó. La cuenta recibe a diario mensajes con fotografías y ubicaciones de objetos que otros quieren regalar. Sandra afirmó que el objetivo es “hacer feliz a la gente al encontrar algo gratis que necesita y, por otro lado, evitar el desperdicio de algo que todavía puede ser útil”.
Ambas participantes coincidieron en que aún existe un prejuicio hacia los objetos recuperados de la basura. “Se supone que la basura es lo que desechas, pero si las cosas están bien”, sostuvo Clara. Sandra agregó que muchas personas creen erróneamente que los objetos abandonados tendrán automáticamente una segunda vida a través de los canales municipales. Según datos del Ayuntamiento de Madrid, el servicio de economía circular ReMAD ha permitido la reutilización de más de 85.000 artículos, con una tasa de reutilización cercana al 87%. Sin embargo, estos datos corresponden únicamente a ese sistema específico y la reutilización sigue representando una parte pequeña del total de objetos gestionados en la ciudad.
Madrid, por su dinámica de mudanzas y rotación de habitantes, genera un flujo constante de objetos abandonados, especialmente en zonas céntricas y cercanas a universidades. Sandra organizó recientemente un “mercadillo a 0 euros” donde regaló muebles, ropa y decoración recogidos durante meses. “Eso mismo debería pensar nuestra ciudad: vamos a coger esto y lo vamos a regalar porque esto está bien”, declaró.
