El odontólogo recibió una pena de 4 meses de prisión en suspenso y dos años de reglas de conducta.
Buenos Aires, 25 de mayo (NA) – Tras la condena a 4 meses de prisión en suspenso y dos años de reglas de conducta a Ricardo Diotto por ejercer violencia de género contra su ex esposa, María Fernanda Callejón, la actriz se refirió al fallo y afirmó: “Ningún juez va a culpar a un inocente”.
Según informó la Agencia Noticias Argentinas, Callejón declaró: “Todavía no caigo. Quiero agradecer a la justicia, a este juzgado que actuó con perspectiva de género sobre un asunto que cada vez avanza más y es la violencia que no se ve y lo que puede provocar desde lo económico y lo psicológico, más allá de lo físico”.
La actriz añadió: “No nos sentimos ganadores ni mi abogado, ni yo, ni nadie porque son temas delicados y profundos. Ningún juez va a culpar a alguien que es inocente. Para llegar a esta instancia, pasé por muchas cosas que en estos días me costó caer. Es muy doloroso tener un fallo, más allá de que fue la pena mínima”.
En relación con los “patrones” de conducta, Callejón sostuvo: “Existen dos pericias psicológicas, que nos hicimos ambos, sobre él, arrojan conductas repetitivas. Tuve un equipo interdisciplinario que me propinó la fiscalía”.
Asimismo, señaló: “No quiero ser ejemplo ni voz de nada, pero hay que visibilizar esto y orientar a mujeres que no saben a dónde ir. Hace rato que me corrí del papel de víctima y no por eso dejo de serlo. No soy la víctima perfecta y de eso hay mucho para hablar”.
Sobre la negación de Diotto, Callejón indicó: “El narcisista psicopático integrado, como lo definió las pericias, suele negarlo todo, luego atacar hasta con palabras artísticas, da vuelta lo que la víctima dice. Me saqué el anillo al día siguiente del momento en que me zamarreó y tiró contra la pared. Hizo todo para mostrarse como el papá e hijo perfecto”.
Finalmente, la intérprete declaró: “Estuvimos juntos 11 años y, dentro de ello, 9 años de casados legal. Él llegó en mi último tramo de mi búsqueda de maternidad. Después de esto viene la violencia vicaria”.
