El jugador marroquí, que anotó ante Brasil en el debut del Mundial 2026, será transferido al Bayern Munich por 55 millones de euros. Su trayectoria incluyó dificultades físicas en la infancia y un rechazo en divisiones formativas.
Cuando la familia Saibari se radicó en Barcelona, el nacimiento de Ismael trajo alegría, pero también preocupación. Al bebé le resultaba imposible afirmarse para caminar. El diagnóstico médico indicó un problema de desarrollo y se prescribió el uso de un soporte ortopédico para mantener los pies rectos.
Ese bebé es hoy el jugador polifuncional de Marruecos por el que Bayern Munich pagará 55 millones de euros. La transferencia se concreta durante la Copa del Mundo, luego de que Saibari anotara un gol ante Brasil en la fecha 1 del grupo C.
“Esa máquina me ayudó, por suerte funcionó y pude caminar. En ese momento ni siquiera se trataba de convertirme en futbolista: era poder caminar”, declaró Saibari en entrevistas.
A los siete años, se mudó con su familia a Bélgica. Allí ingresó en las divisiones formativas del Anderlecht, pero fue rechazado por cuestiones físicas. “Me dijeron que estaba gordo”, recordó. “Eso fue realmente doloroso. Estaba jugando bien y me sentía en un buen momento”.
Posteriormente, se incorporó al Genk, donde le anotó a su anterior club en un partido decisivo de juveniles. Luego, el PSV neerlandés lo fichó. Debutó en la máxima categoría en noviembre de 2020.
Saibari eligió representar a Marruecos en 2023, país de origen de sus padres. En la final de la Copa Africana de Naciones, protagonizó un incidente al tomar la toalla del arquero Édouard Mendy durante un partido bajo lluvia. Luego se disculpó personalmente.
Con 42 goles en 142 partidos con PSV, su traspaso al Bayern Munich se concretó por 55 millones de euros. Tras el empate 1-1 con Brasil, Saibari declaró: “Si perdonas contra un grande, lo pagas caro. Al final, no podemos quedarnos pensando en eso. Jugamos bien, generamos muchas ocasiones”.
