Buenos Aires, 30 de junio. Fuentes oficiales señalaron que las acciones implementadas en el marco de la Emergencia Ferroviaria coinciden con las recomendaciones de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre la Línea San Martín.
El reciente informe de la Auditoría General de la Nación (AGN) sobre la Línea San Martín detectó deficiencias en los mecanismos de fiscalización del mantenimiento y las prácticas operativas, lo que refleja, según el Gobierno, la situación estructural del sistema ferroviario argentino.
Fuentes oficiales indicaron a la Agencia Noticias Argentinas que esta situación es consecuencia de décadas de desinversión, falta de mantenimiento y postergación de inversiones críticas. Ese diagnóstico motivó la declaración de la Emergencia Ferroviaria en junio de 2024, medida orientada a priorizar inversiones y acelerar intervenciones en seguridad y confiabilidad.
“A partir de la Emergencia Ferroviaria se pusieron en marcha más de 300 acciones en el sistema ferroviario, concentrando los recursos en infraestructura crítica, material rodante, señalamiento, comunicaciones, sistemas de seguridad y mantenimiento”, afirmaron las fuentes. Y agregaron que “las acciones impulsadas por la Secretaría de Transporte avanzan en el mismo sentido que muchas de las recomendaciones formuladas por la AGN”.
En el caso de la Línea San Martín, destacaron la adquisición de tres nuevas locomotoras, la primera compra de este tipo desde 2015. Dos de ellas ya fueron incorporadas a la operación. También señalaron avances en la compra de repuestos críticos, la implementación del sistema de frenado automático ATS, la modernización de señalamiento y la recuperación de material rodante.
Las fuentes explicaron que los indicadores difundidos comprenden distintas categorías de eventos operativos y que “la evolución observada no implica necesariamente un incremento de eventos de mayor gravedad, como choques o descarrilamientos”. Asimismo, indicaron que “parte de las variaciones registradas responden a hechos externos a la operación ferroviaria”.
“Gran parte de las inversiones, obras y programas comenzaron a desarrollarse a partir de la Emergencia Ferroviaria, por lo que sus resultados deberán analizarse a medida que avance el proceso de recuperación”, sostuvieron. Finalmente, afirmaron que “la Emergencia Ferroviaria fue una decisión estratégica para reordenar las prioridades de inversión del sistema ferroviario argentino”.
