El índice Ag Barometer Austral registró un aumento del 14% en mayo-junio de 2026, alcanzando 151 puntos, aunque las decisiones de inversión a largo plazo aún son cautelosas.
El índice Ag Barometer Austral, elaborado por el Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, registró en la medición de mayo-junio de 2026 un aumento del 14% respecto del relevamiento anterior, alcanzando 151 puntos. Este valor se ubicó cerca del máximo histórico de 159 puntos, registrado tras las elecciones legislativas de 2025.
El relevamiento mostró una mejora tanto en la percepción de la situación actual como en las expectativas para los próximos meses. El índice de condiciones presentes avanzó un 16%, mientras que el de expectativas futuras creció un 13%.
Carlos Steiger, director del Ag Barometer Austral e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, afirmó: “La recuperación de la confianza muestra que el productor volvió a tener una mirada positiva sobre el negocio agropecuario. Sin embargo, todavía existe prudencia cuando las decisiones implican compromisos de inversión de largo plazo”.
El 65% de los productores consideró que la situación financiera mejorará durante los próximos 12 meses, mientras que el 81% estimó que el sector agropecuario atravesará un mejor escenario en el próximo año. No obstante, ese optimismo no se tradujo en inversiones concretas. Steiger señaló: “Las expectativas de inversión mejoran, pero todavía no vemos una concreción masiva. Creemos que las decisiones de largo plazo siguen condicionadas por la incertidumbre respecto del escenario político y económico hacia 2027”.
El informe indicó que la actividad con mejores perspectivas es la ganadería vacuna, ya que ocho de cada diez productores consideraron que atravesará buenos momentos durante los próximos cinco años. Steiger explicó: “Existe un marcado optimismo con la ganadería porque sus ciclos productivos son más largos y hoy reúne condiciones favorables tanto por precios como por perspectivas de mercado. En agricultura, en cambio, el optimismo convive con márgenes todavía muy ajustados”.
Para la agricultura, el optimismo fue más moderado. El 53% de los productores esperó un escenario favorable para cultivos como soja, maíz, trigo y girasol, aunque la persistencia de bajos precios internacionales y el elevado costo de los insumos continúan limitando la rentabilidad del sector.
Respecto del mercado de tierras, la mitad de los productores consideró que los valores aumentarán durante los próximos 12 meses, mientras que un 46% estimó que permanecerán estables. Para el 49%, la rentabilidad es el principal factor que determina el precio de la tierra, y el 44% identificó a las retenciones como una de las variables que más afectan su valoración.
En cuanto a la reducción parcial de las retenciones anunciada por el Gobierno, el 44% de los productores consideró que tendrá un impacto significativo sobre los resultados económicos, mientras que un 29% entendió que se trata principalmente de un anuncio político con escasa incidencia en la rentabilidad. Steiger afirmó: “La confianza mejoró, pero los márgenes siguen muy presionados. Mientras no se reduzcan los costos o mejoren los precios de los productos agrícolas, la recuperación de la rentabilidad continuará siendo limitada”.
