El presidente Javier Milei adoptó un estilo más moderado y controlado, según el consultor político Luis Monti, quien analizó su discurso en Tucumán y la nueva estrategia de su administración de cara a 2027.
La imagen de Javier Milei leyendo un discurso desde el atril de la Casa Histórica de Tucumán, rodeado de gobernadores y funcionarios, contrastó con aquella figura que irrumpió en la escena pública a fuerza de gritos, polémicas y promesas de cambio. Para el consultor político Luis Monti, ese giro no es casual: responde a una estrategia deliberada de una administración que busca reducir riesgos después de varios meses marcados por el desgaste político.
“Hoy Milei está tratando de no salirse del libreto, de no arriesgar de más y de hacer simplemente lo que tiene escrito”, sostuvo Monti durante una entrevista con Punto a Punto Radio. Según el especialista, el principal cambio del mandatario no radica únicamente en las formas, sino también en el contenido de su mensaje: un discurso apoyado en los logros alcanzados por la gestión y con pocas definiciones sobre el futuro.
Monti consideró que Milei llegó al poder en 2023 gracias a una narrativa clara, construida alrededor de una promesa de ruptura con el sistema político tradicional. “Una campaña política consiste en contar una historia: hay buenos, malos, aliados y un problema por resolver. En 2023, Milei fue quien mejor contó esa historia”, explicó.
En aquella elección, recordó, el economista libertario logró instalar la idea de que la dirigencia tradicional era responsable de la crisis y que hacía falta alguien dispuesto a cambiar las reglas del juego. “Mucha gente pensó que podía ser un poco rara o estar un poco loca, pero era distinta. Y decidió probar”, señaló. Sin embargo, el consultor advirtió que el actual Presidente parece haber abandonado parte de aquella épica disruptiva que le permitió imponerse en las urnas. “No hubo ninguna promesa real ni una nueva visión de futuro. El discurso estuvo completamente atado a lo que ya hizo el Gobierno”, afirmó.
Uno de los puntos centrales del análisis de Monti fue el cambio de prioridades en la agenda pública. Si bien reconoció que la desaceleración inflacionaria constituye uno de los mayores logros del oficialismo, sostuvo que ese tema ya no ocupa el mismo lugar en las preocupaciones cotidianas. “El control de la inflación es un caso de estudio. Creo que el 95% de las personas no imaginaba que Milei iba a lograrlo de la manera en que lo hizo”, aseguró.
Sin embargo, planteó que el Gobierno enfrenta ahora otro desafío: construir un relato alrededor de los problemas que hoy preocupan a la sociedad. “La inflación ya no es el principal problema. Ahora el problema es la falta de consumo y sobre eso el Gobierno no está diciendo demasiado”, sostuvo.
Para Monti, el riesgo de esa estrategia es que Milei quede anclado a los primeros años de gestión y pierda capacidad para proyectar expectativas hacia adelante. “En 2023, Sergio Massa hablaba del pasado y Milei hablaba del futuro. Hoy ocurre exactamente al revés”, analizó.
El consultor también puso el foco en el cambio de estilo del mandatario, a quien describió como un dirigente mucho más controlado y menos espontáneo que el candidato que irrumpió en la televisión y las redes sociales. “Este Milei, de traje, corbata y leyendo discursos, tiene que ver con la situación política que atraviesa el Gobierno”, señaló. Según su interpretación, la administración nacional atraviesa una etapa de repliegue después de distintos episodios que afectaron su imagen pública. “El Gobierno siente que no tiene margen para cometer nuevos errores. Fue una estrategia sumamente conservadora: no arriesgar y no generar más problemas”, afirmó.
Monti vinculó ese proceso con la crisis política que derivó en la salida de Manuel Adorni y con la necesidad de reordenar el gabinete tras la llegada de Diego Santilli a la Jefatura de Gabinete. “Lo de Adorni lesionó mucho al Gobierno y generó un desgaste importante en los últimos meses”, sostuvo.
Más allá del análisis coyuntural, el especialista consideró que el oficialismo todavía está a tiempo de redefinir su estrategia electoral, aunque advirtió que no podrá postergar demasiado esa discusión. “Falta más de un año para la elección, pero Milei ya tiene que empezar a perfilar un nuevo relato y definir cuál será el próximo escalón y el nuevo enemigo que tendrá que vencer”, explicó.
Para Monti, el discurso pronunciado en Tucumán estuvo lejos de representar el relanzamiento político que muchos esperaban. “Pensé que iba a aprovechar la fecha para impulsar una nueva etapa de gestión, pero me pareció un mensaje tibio y muy distinto del Milei que ganó las elecciones”, concluyó.
