El magnesio participa en más de 600 reacciones enzimáticas del organismo. Su consumo, a través de alimentos o suplementos, incide en el sueño, la función muscular y la salud mental.
El magnesio es un micronutriente esencial para el funcionamiento del organismo. Según MedlinePlus, sitio oficial de la Biblioteca Nacional de Medicina de Estados Unidos, su carencia puede deberse a una dieta pobre en alimentos naturales y rica en ultraprocesados, así como a enfermedades digestivas, trastornos renales o síndrome de malabsorción.
¿Para qué sirve el magnesio?
Gabriel Lapman, médico cardiólogo y autor de Reset, medicina del estilo de vida, afirmó que el magnesio participa en la transmisión de señales eléctricas del sistema nervioso, la contracción muscular, la regulación de la presión arterial, la formación de huesos, la mejora del descanso y la reparación del ADN.
En una revisión de estudios de 2021, investigadores analizaron tres ensayos clínicos con 151 personas de 50 años o más. Observaron que quienes tomaron entre 320 y 729 miligramos de magnesio por día se durmieron aproximadamente 17 minutos más rápido que quienes recibieron un placebo.
Un metaanálisis publicado en Frontiers in Psychiatry concluyó que la mayoría de los ensayos revisados mostraban que la ingesta de suplementos de magnesio reducía los síntomas de depresión en pacientes.
Dosis diaria recomendada
Mónica Cristina, médica nutricionista del Servicio Clínica Médica del Hospital Italiano, declaró que la ingesta diaria recomendada es de 420 mg para hombres adultos y 320 mg para mujeres adultas. Agregó que el magnesio puede obtenerse de alimentos como verduras de hoja verde, frutos secos, semillas, granos enteros, legumbres, pescados y mariscos.
Ramiro Heredia, médico clínico del Hospital de Clínicas José de San Martín, indicó que quienes busquen mejorar el sueño deberían ingerir el suplemento antes de dormir, mientras que quienes busquen efectos energéticos deberían consumirlo en ayunas y alejado de lácteos.
Cristina advirtió que el exceso de magnesio puede causar hipermagnesemia, cuyos síntomas incluyen diarrea, somnolencia, náuseas, vómitos, disminución de reflejos, hipotensión y alteraciones del sistema nervioso. Señaló que la suplementación debe evaluarse caso por caso y bajo supervisión profesional.
