El psicólogo Gabriel Cartañá afirmó que las críticas internacionales por presunto racismo no reflejan la realidad del país y atribuyó el fenómeno a una mayor exposición mediática y a la imagen del Gobierno.
Durante el Mundial 2026, se multiplicaron las críticas contra Argentina por presuntos actos de racismo. Publicaciones de figuras internacionales, comentarios en redes sociales y declaraciones de referentes del espectáculo instalaron la pregunta sobre si Argentina es un país racista.
El psicólogo Gabriel Cartañá, en una entrevista con Punto a Punto Radio (90.7 FM), sostuvo que la idea de una campaña internacional de rechazo parte de una percepción equivocada. “No creo que la inmensa mayoría del mundo nos odie. La inmensa mayoría del mundo ni siquiera nos conoce”, afirmó.
Según explicó, el éxito deportivo de la Selección Argentina implica una mayor exposición y la aparición de voces críticas que encuentran en cada episodio un motivo para cuestionar al país. “Hemos tenido muchos defectos, pero el racismo nunca estuvo entre ellos”, señaló.
Cartañá también vinculó las acusaciones con la imagen del Gobierno: “Si tenemos un líder que da señales de racismo, xenofobia o determinadas posturas, afuera pueden creer que todos pensamos igual”. Mencionó como ejemplos las críticas de la influencer Mia Khalifa y los comentarios atribuidos al actor Samuel L. Jackson. “Ven al presidente y creen que representa el pensamiento de los 50 millones de argentinos. Es un error de concepto”, agregó.
En cuanto al lugar de la Selección en la identidad colectiva, consideró que el fútbol funciona como un espacio donde los argentinos pueden sentirse protagonistas a nivel mundial. Diferenció las figuras de Diego Maradona y Lionel Messi: definió a Maradona como “el héroe” y a Messi como “el santo”, un símbolo admirado por su conducta dentro y fuera de la cancha.
