En 1997, Corea del Sur enfrentó una crisis financiera que llevó al gobierno a solicitar un rescate internacional. Una campaña ciudadana de recolección de oro, impulsada por la cadena KBS, reunió 227 toneladas del metal entre enero y abril de 1998.
En 1997, Corea del Sur experimentó una crisis económica de alcance global, conocida como crisis financiera asiática. El gobierno solicitó un rescate financiero internacional liderado por el Fondo Monetario Internacional (FMI) por aproximadamente 58.000 millones de dólares, a cambio de reformas en el mercado laboral y financiero.
En el marco de una campaña impulsada por la cadena de televisión KBS, miles de ciudadanos entregaron alianzas, medallas, insignias y otras piezas de oro acumuladas durante años, como contribución para afrontar la deuda nacional.
Desarrollo de la campaña
La campaña comenzó el 5 de enero de 1998 y se extendió hasta el 30 de abril debido a la alta participación. Según datos oficiales, 500.000 personas se sumaron en los primeros dos días, un millón para el 15 de enero y 1,67 millones al cierre del primer mes. La recolección totalizó 227 toneladas de oro, equivalentes a unos 2.130 millones de dólares de la época.
Participaron 3,51 millones de personas, cifra que representó aproximadamente una cuarta parte de las familias del país. Las reservas de oro del Banco de Corea aumentaron durante cuatro meses. El monto recolectado equivalía a cerca del 3,7% del paquete de rescate del FMI.
Aportes de la ciudadanía
Las contribuciones provinieron principalmente de particulares. Se registraron donaciones de alianzas matrimoniales, anillos infantiles tradicionales (dol-banji), condecoraciones militares, preseas olímpicas y objetos familiares. El cardenal Stephen Kim Sou-hwan donó la cruz dorada recibida en 1969 al asumir su investidura cardenalicia.
La iniciativa no fue espontánea. El 20 de noviembre de 1997, la Asociación Central de Mujeres de Saemaeul promovió una colecta de joyas y anillos. También se evocó un antecedente de 1907, cuando habitantes del Imperio de Corea intentaron saldar una deuda de 13 millones de wones con Japón.
Resultados y contexto
Las piezas recolectadas fueron fundidas en lingotes y vendidas en el mercado global. Las divisas obtenidas se destinaron a cubrir parte de los compromisos financieros del país. La estabilización económica también incluyó reformas implementadas por el gobierno, como la reorganización de corporaciones, la apertura al capital extranjero, ajustes fiscales y cambios laborales.
Corea del Sur canceló la totalidad del crédito en agosto de 2001, tres años antes del plazo estipulado.
