El Gobierno nacional oficializó la flexibilización de los requisitos para acceder al programa de vouchers educativos, en un contexto de aumento de la morosidad en los colegios privados. La medida, formalizada mediante la Resolución 505/2026 de la Secretaría de Educación, suspende hasta fin de año los artículos que establecían la suspensión o cancelación del beneficio por atraso en el pago de cuotas.
El Gobierno nacional oficializó una flexibilización en los requisitos para acceder al programa de vouchers educativos, en un contexto de aumento de la morosidad en los colegios privados. La medida fue formalizada a través de la Resolución 505/2026 de la Secretaría de Educación de la Nación, que depende del Ministerio de Capital Humano.
Según el dictamen, se suspenden hasta fin de año los artículos 14 y 21 (inciso e) del Reglamento General del programa. Estas normas establecían que, ante el atraso en el pago de dos o tres cuotas mensuales consecutivas, se debía suspender o cancelar en forma definitiva la asistencia estatal a la familia.
La decisión se da en un escenario donde las cuotas escolares representan un porcentaje cada vez mayor del presupuesto familiar, y el índice de morosidad registra subas significativas en los colegios privados. Representantes de cámaras de instituciones privadas habían advertido sobre el incremento en las tasas de impago de los aranceles mensuales.
Modificaciones clave en los requisitos
- Eliminación de la suspensión por morosidad: Las familias que mantengan deudas acumuladas con la institución educativa continuarán cobrando el subsidio estatal.
- Garantía de permanencia: El único criterio de validación exigido a los colegios privados será certificar la asistencia y regularidad del alumno, desvinculando la prestación social del estado administrativo de la cuota.
- Mantenimiento del tope de ingresos: La asistencia sigue orientada a grupos familiares cuyos ingresos no superen el equivalente a siete Salarios Mínimos, Vitales y Móviles.
Declaraciones de representantes del sector
El secretario ejecutivo de la Asociación de Institutos Privados de Argentina (AIEPA), Martín Zurita, manifestó: “Se tomó un valor muy antiguo de la base de aranceles. En lugar de priorizar el ingreso familiar, se tomó un corte rígido donde dijeron que las escuelas debían tener subvención de más del 70%, dejando afuera a muchísimas familias que lo necesitan”.
Según datos de AIEPA, la morosidad en los colegios privados superó el 11% promedio, registrando un pico notorio respecto a periodos anteriores.
El especialista en economía de la educación, Javier Curcio, sostuvo: “Lo que se resolvió es frenar la suspensión del beneficio a quienes hayan demorado el pago de sus cuotas. Lo que el Gobierno le pide ahora a las escuelas es que informen únicamente si los chicos están yendo a clase. Se busca proteger la escolaridad frente al deterioro de los ingresos”.
Para los tutores y padres de alumnos que ya se encuentran inscriptos en el programa, el trámite de continuidad no requiere gestiones presenciales adicionales.
