La organización ambientalista más antigua de Sudamérica conmemora su aniversario con más de 30 proyectos activos en todo el país.
La observación de aves es una actividad elegida por un número creciente de personas. Muchas encuentran en ella una forma de hacer una pausa, abandonar las pantallas y conectar con la naturaleza, en un afán por dejar atrás un entorno de cemento urbano o sumergirse en enclaves geográficos ricos en biodiversidad. El deseo de adentrarse en los secretos de la observación ha acercado a muchos a la ONG Aves Argentinas, una institución que promueve el cuidado de la naturaleza, sus ecosistemas y aves silvestres.
Fue originalmente bautizada como Sociedad Ornitológica del Plata, en julio de 1916, cuando un grupo de personalidades -Roberto Dabenne, Eduardo Holmberg, Juan B. Ambrosetti, Ángel Gallardo, Cecilia Grierson y Guillermo Enrique Hudson- se reunieron en el Museo Nacional de Historia Natural, que funcionaba en la Manzana de las Luces, con el objetivo de proteger a las aves y sus ambientes. Así nació la organización ambientalista más antigua de Sudamérica, actual integrante de Bird Life International, la red de organizaciones conservacionistas más grande del mundo.
Actualmente, Aves Argentinas desarrolla más de treinta proyectos en todo el territorio nacional, junto a más de 500 voluntarios y 4000 socios. Sus acciones de conservación, investigación, educación y divulgación contribuyen a la preservación de hábitats claves para la biodiversidad, en particular para prevenir la extinción de unas 100 especies de aves amenazadas sobre un total de 1000 que anidan en el territorio. En los últimos años, se han ocupado particularmente del aguilucho langostero, el yetapá de collar, el macá tobiano, el tordo amarillo, el albatros de ceja negra y el cardenal amarillo, entre otros. Los 90 Clubes de Observación de Aves que desde 2007 nuclean a avistadores y pobladores locales son parte de la estructura.
Con publicaciones y cursos, buscan generar conciencia sobre la importancia de lograr cambios de conducta en la sociedad. A lo largo de treinta años, su Escuela Argentina de Naturalistas ha formado a muchos de los que hoy participan en tareas de conservación.
Aves Argentinas fomenta el turismo de naturaleza, que potencia a las economías regionales, y apoya la promoción de prácticas como la ganadería sustentable o aquellas dirigidas a mitigar el impacto de pesquerías sobre aves marinas a través de iniciativas como la Alianza del Pastizal y el Albatross Task Force.
Las aves, víctimas del cambio climático, son indicadoras de la salud de los ambientes, amenazadas por el tráfico ilegal de fauna y el avance de especies invasoras que atentan contra la diversidad biológica. El trabajo de Aves Argentinas influye en las políticas públicas y en la creación de áreas protegidas, reservas urbanas y parques nacionales. La organización celebra sus 110 años.
