La abogada y activista boliviana Nadia Beller, internada tras recibir tres disparos, publicó en sus redes sociales conversaciones con su expareja, Fernando Cerimedo, en las que se mencionan episodios de violencia física, fajos de dinero y una condecoración de la Policía de Bolivia.
La abogada y activista boliviana Nadia Beller, expareja de Fernando Cerimedo, difundió en sus redes sociales una serie de chats con el exasesor del presidente argentino Javier Milei. Las publicaciones incluyen fajos de dinero, una condecoración otorgada por la Policía de Bolivia y fotografías de su cuerpo con moretones. Beller compartió estas imágenes desde el hospital donde permanece internada tras el intento de asesinato que sufrió el lunes.
En las conversaciones difundidas, Beller y Cerimedo hacen referencia a episodios de violencia física. En uno de los mensajes, Beller escribe: “Ahora decís que no me pegaste. Ahorcarme y tirarme por todos los suelos y golpearme el pómulo no es pegar. Mirá vos”. En otro pasaje, agrega: “Me alegro de saber que todas tus disculpas anteriores eran falsas, nunca fueron de arrepentimiento”. Cerimedo respondió: “Te pedí disculpas de mil formas, pero vos solo querés seguir castigándome, vengándote. Y te entiendo. Pero no tenés límites tampoco y entonces la cuota de amor se nota que se fue”.
En una de las fotografías compartidas por Beller se observan numerosos fajos de dinero guardados en un cajón y una placa con la inscripción: “Curso de seguridad y protección de personas. Reconocimiento a Licenciado Fernando Cerimedo”. Junto a la publicación, Beller afirmó: “Lo van a encubrir” y “Miren cómo lo condecoraban”, en referencia a la Policía boliviana. Cerimedo actualmente se desempeña como colaborador del presidente boliviano, Rodrigo Paz.
Beller también cuestionó el manejo de la investigación por el ataque que sufrió y declaró: “No quiero que el caso sea declarado en reserva” y “Tengo derecho de conocer las investigaciones”. En otra serie de publicaciones en Facebook, mostró moretones en distintas partes de su cuerpo y difundió capturas de conversaciones con Cerimedo.
En diálogo con Radio 10, Beller describió las secuelas físicas del ataque: “Estoy bastante dolorida, muy conmocionada. No pude dormir prácticamente nada. Cierro los ojos y es una pesadilla tras otra”. Explicó que pudo permanecer consciente durante el episodio: “Afortunadamente los impactos no me dieron en órganos vitales. Tengo el brazo derecho destrozado, el hueso que me lo han reconstruido está bastante astillado (…) Pero entiendo que no hay ningún disparo que haya comprometido mi vida, por eso es que estuve consciente en todo momento”.
Según el relato de Beller, el ataque habría comenzado con un contacto que le ofreció información reservada que podía perjudicar al expresidente boliviano Evo Morales. La abogada sostuvo que Cerimedo conocía esos encuentros y que fue quien la impulsó a participar. Afirmó: “Estoy plenamente segura de que él tiene que ver porque el primer día que me citan, ellos me justifican de que no se presentaron porque vieron a los dos guardias que mandó Fernando… Además, supuestamente su policía, tuvo contacto con el hijo del sicario”.
Beller también aseguró que considera que Cerimedo no esperaba que sobreviviera al ataque: “Obviamente que Fernando no esperaba que yo viva para contar estas cosas y que en mi celular y en la cartera toda esta información nunca salga a la luz”. Sostuvo además: “Fernando, en vez de venir acá a verme tras que sucede esto, lo que hace es conseguir un vuelo hacia Buenos Aires e intentar fugarse con una mochila de dinero”.
