La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) suspendió temporalmente la construcción de barreras fronterizas en el Parque Nacional Big Bend y analiza reemplazarlas por sistemas de vigilancia tecnológica.
La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) suspendió temporalmente los trabajos de construcción de barreras fronterizas en el Parque Nacional Big Bend, en el oeste de Texas, y evalúa la implementación de tecnología de vigilancia en lugar del muro permanente.
El lunes 17 de agosto, el comisionado de la CBP, Rodney Scott, anunció la suspensión de las obras para dialogar con autoridades y comunidades locales, luego de recibir quejas de propietarios de tierras, operadores de negocios y conservacionistas de la zona.
“La CBP suspenderá toda actividad de construcción en el Parque Nacional Big Bend mientras lo visito y efectúo una evaluación personal sobre el terreno”, escribió Scott en redes sociales.
Según KHOU 11, contratistas trasladaron maquinaria pesada fuera del parque hacia una zona de preparación ubicada a unas 20 millas de Terlingua, la comunidad más cercana.
La CBP actualizó su sitio web para detallar que proyecta desplegar 538 millas (866 kilómetros) de artefactos tecnológicos en áreas donde se habían construido o propuesto barreras. Entre las opciones mencionadas se incluyen sistemas de detección subterráneos, torres de vigilancia, sensores móviles y cámaras.
La agencia aclaró que estos planes no son definitivos y que las autoridades analizan su aplicación. El sector Big Bend abarca aproximadamente 517 millas (832 kilómetros) de frontera, pero representa solo el 1,3% de las detenciones de migrantes registradas a nivel nacional.
El proyecto del muro fronterizo en Texas, impulsado por el presidente Donald Trump, fue interrumpido ante los reclamos de una coalición de propietarios de tierras, empresarios recreativos, conservacionistas y residentes locales, además de objeciones de políticos de ambos partidos.
A principios de agosto, el senador republicano de Texas, John Cornyn, envió una carta al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, sobre las obras. “Recientemente, un grupo bipartidista de alguaciles fronterizos y jueces de condado de Texas, propietarios privados de tierras y defensores del Parque Big Bend han expresado importantes preocupaciones sobre la construcción propuesta por el DHS de barreras fronterizas en el Parque Nacional Big Bend y el Parque Estatal Big Bend Ranch”, escribió Cornyn, citado por ABC News.
Cornyn señaló que muchos residentes están preocupados por el impacto en el paisaje, la economía, la migración de vida silvestre y los sitios arqueológicos. Ambientalistas advierten que las construcciones y la luz artificial alterarían el comportamiento animal y restringirían su movimiento.
El miércoles, dos días después del anuncio de Scott, se realizó una audiencia pública de la Comisión de Parques y Vida Silvestre de Texas en Austin. Grahame Jones, director ejecutivo de la Alianza de Conservación de Texas, afirmó: “Podemos asegurar la frontera sin necesidad de construcciones y sin daño permanente a este increíble lugar”, citado por CNN.
