El programa de licitación de plazos fijos con destino a crédito hipotecario con fondos de la Anses, anunciado por el Gobierno, generó expectativa en el sector inmobiliario. Las cámaras y empresas del rubro señalaron que el efecto sobre las operaciones dependerá de las condiciones que ofrezcan los bancos y de la instrumentación de la medida.
El Gobierno anunció un programa de licitación de plazos fijos con destino a crédito hipotecario con fondos de la Anses, con el objetivo de ampliar el financiamiento para la compra de viviendas. La medida fue presentada en una conferencia de prensa encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y generó expectativa en el mercado inmobiliario.
En el sector anticipan que la iniciativa podría generar un efecto cascada sobre la cadena de operaciones, con un aumento en las compraventas y un eventual impacto en los alquileres y la construcción. No obstante, advirtieron que para que esto ocurra es necesaria la adhesión de los bancos y que la medida se traduzca en una mayor oferta de préstamos con condiciones atractivas para los compradores.
Durante la presentación, Caputo afirmó que el stock de créditos hipotecarios representa el 2% del PBI en Argentina, mientras que en Chile es del 27% y en Estados Unidos del 50%. El ministro precisó que, al asumir el gobierno, había aproximadamente 7,5 millones de créditos hipotecarios en pesos y que actualmente la cifra asciende a 16,8 millones, lo que representa un crecimiento del 120% en términos nominales y del 57% ajustado por UVA. También adelantó que el plan busca captar a 18.000 familias.
Caputo detalló que la tasa de los créditos no podrá ser superior a UVA + 7,5% y que las entidades deberán establecer un plazo mínimo de 15 años, con un monto máximo equivalente a 150.000 UVA por crédito, que actualmente ronda los 200.000 dólares.
Daniel Zampone, vicepresidente de la Cámara Inmobiliaria Argentina, sostuvo que “en un blanqueo, más de un 80% siempre va al mercado inmobiliario, lo reactiva. Esperemos que esta medida ayude, luego de un primer semestre que no fue muy bueno. Confiamos en que el segundo sea mejor”.
El Colegio de Escribanos porteño informó que entre enero y julio se registraron 35.528 operaciones de compraventa en la Ciudad de Buenos Aires, una baja del 1,8% en comparación con el mismo período del año anterior. Las hipotecas acumulan una caída del 36% en los primeros siete meses del año.
Magdalena Tato, presidenta del Colegio de Escribanos porteño, declaró: “Es una oportunidad: significa que el mercado tiene margen de crecimiento en cuanto el financiamiento hipotecario recupere su dinamismo”. Además, la entidad lanzó la “plataforma ciudadana de firmas”, una herramienta digital para firmar documentos privados a distancia.
Marta Liotto, presidente del Consejo Federal de Colegios Inmobiliarios de Argentina, señaló: “La Argentina necesita recuperar el crédito de largo plazo. Valoramos los anuncios, muestran una señal y decisión concreta de impulsarlo y facilitar el acceso a la vivienda. Para alcanzar el objetivo, hay un factor indispensable: la confianza. Se necesita previsibilidad, estabilidad y condiciones que se sostengan. Por eso, este esfuerzo del Gobierno debe encontrar también a los bancos en sintonía con la realidad económica y habitacional. El desafío es lograr que la iniciativa se transforme en créditos otorgados y operaciones concretadas para hacer posible el sueño de la casa propia”.
Manuel Mel, gerente comercial de Mel, consideró: “Si bien apunta al sector residencial, todo crédito hipotecario ayuda por el efecto cascada que genera con el aumento de las operaciones. Es multiplicador. Se inyecta un flujo de dinero al rubro y esto hasta podría potenciar posibles ventas de emprendimientos, contribuyendo al sector de la construcción, no por operaciones directas con crédito, pero sí fruto de anteriores que se hicieron con hipoteca”.
Fabián Achával, CEO de la firma homónima, manifestó: “Ojalá sea una medida muy buena y que los bancos la tomen. Aunque no llegue a 18.000 familias, si alcanza a 12.000 o 13.000, sería beneficioso porque se multiplica por dos o tres el número de operaciones. El año pasado cerró con un total de 70.000”.
José Rozados, titular de Reporte Inmobiliario, analizó: “Es sensato administrar adecuadamente a tasas razonables los fondos que pondrá a disposición el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS), imponiendo un límite máximo a las tasas, que están en línea con las mínimas actuales y por debajo del promedio, que es de 9%”.
